La comunicación en la educación de los hijos es fundamental. Lo sabemos como concepto, pero muchas veces no sabemos cómo, de qué manera o en qué consiste la comunicación con nuestros hijos.
Este tema me parece indispensable para nosotros los padres. Pues desde que iniciamos con este maravilloso rol de ser papá y/o mamá cambia completamente nuestra vida.
La comunicación con nuestros hijos inicia desde la concepción en el caso de la mamá y desde el nacimiento en el caso del papá…. aunque pensemos que no nos entienden o que no nos escuchan, pues científicamente se ha probado que sí, nuestros hijos están conectados con nosotros sin ninguna duda … y esto lo vamos percibiendo en la medida en la que van creciendo. Si están acostumbrados a escucharnos el vínculo se fortalece y todo será más fluido. La comunicación es la única forma de crear ese lazo irrompible con nuestros hijos. Por eso a pesar de que en el mundo en que vivimos lo que más nos hace falta es tiempo, sobre todo cuando mamá y/o papá trabajan fuera de casa, dediquémosles un tiempo importante a diario a nuestros hijos.
A continuación les menciono algunos tips para tener una buena comunicación con nuestros hijos:
1. En la educación de los hijos debemos prestar mucha atención en las palabras, en la manera en como le hablamos porque esas palabras pueden definir a un niño de por vida. Otras de las cosas que debemos tener muy presente es que la paciencia y, sobretodo, respeto, son muy importantes en la vida de un niño.
2. Una de las estrategias para desarrollar habilidades es a través de la lectura. En casa acostumbrémonos a leerle a nuestros hijos desde muy pequeños. Lo ideal, es hacerlo desde que son bebés para así incluso ir inculcándoles la lectura. Ej: leerles un cuento todas las noches antes de dormir.
3. Cuando el niño haya hecho algo mal, le explicamos y después le decimos que es lo correcto. A los niños les encanta saber las razones, así que estarán fascinados escuchándonos. Luego de la explicación dale a tu hijo un abrazo y dile: ” No pasa nada”. Al hacer esto se crean sentimientos positivos en ellos, se sienten acogidos y se relajan.
4. Evitemos llamar a nuestros hijos con nombres despectivos, porque esto se convierte en una parte de su diccionario psicológico en su concepto de sí mismo.
Permíteles explorar y equivocarse (retroalimentación). Dile a tu hijo lo maravilloso, dulce e inteligente que es y que está bien cometer errores y volver a intentarlo. Los ejercicios de legos, bloques, construcciones, rompecabezas, que armen y desarmen, los ayuda mucho, para que intenten una y otra vez lo que desean lograr.
5. Papá y mamá somos la referencia principal de nuestros hijos; tratémoslos siempre con amor. Independientemente de la edad que tengan. Así como los tratamos, ellos se perciben y se crean conceptos internos de sí mismos que difícilmente alguien puede cambiar.
6. Enseñemos a nuestros hijos a controlar sus emociones y por lo tanto su comportamiento, a pesar de tu estado de ánimo tomate un tiempo y ayúdalo a que descubra qué le pasa.
Ej: Cuando está llorando y sabemos que tiene hambre , pero no lo dice. Entonces le hacemos la pregunta ¿qué tienes? ¿Hambre?.. y aquí viene la explicación: Vamos a comer, pero necesito saber qué te pasa por lo que debes calmarte y tratar que yo comprenda que tienes hambre para que pueda darte la comida. Esto es muy importante para que él se vaya conociendo.
7. Educar a un hijo en la autodisciplina le dará confianza para sobresalir en todas las áreas de su vida, por lo que en su rutina diaria los hábitos son indispensables.
8. Para fomentar la comunicación debemos dedicarnos a tener diálogos con nuestros hijos. Desde que van al jardín debemos preguntarles diariamente cómo le fue, que hizo, con quién jugó, cuáles son sus amigos y amigas, en fin… las preguntas que vayan surgiendo en la conversación. Debe ser un momento exclusivo para la conversación, sin televisión, celular, ipad, y demás entretenimientos. Estos son los momentos que inclusive recordarán toda su vida.
Hay niños y niñas callados que tienen respuestas cortas o simplemente se les dificulta iniciar un diálogo; para ello, ¡empecemos nosotros! contémosle nosotros cómo nos fue, qué hicimos, con quién estuvimos y qué alegría sentimos al encontrarnos ahora con él/ella, así poco a poco este niño/a "tímido" se irá soltando y habituando a dialogar o iniciar la conversación con nosotros, sus padres.
Una buena comunicación familiar les dará a tus hijos las herramientas necesarias a la hora de enfrentarse a cualquier tipo de relación social fuera del hogar, como en la escuela o en el trabajo en un futuro.
Habla con tus hijos; hazles saber que estás allí para oírlos y entenderlos; aprende a escucharlos y no te cierres a decir que no antes de haberlos oído. Míralos a los ojos cuando hables con ellos.
Cuida también las palabras que dices en frente de ellos; utiliza un lenguaje cordial y evita las palabras fuera de contexto o también llamadas “malas palabras”. Enséñales a siempre decir palabras como “gracias”, “por favor”, “buenos días” y “con permiso”.
Tengamos presente siempre que a pesar de los avances de la tecnología y de todos los desarrollos en el mundo, nunca caducarán los buenos consejos, los buenos hábitos, los buenos sentimientos… que solo se arraigan en nuestros hijos a través de las palabras, los diálogos y el buen ejemplo de nosotros, sus padres.


