martes, 21 de noviembre de 2017

¿Cómo respondemos correctamente a las preguntas difíciles de nuestros hijos e hijas?

Desde que nuestros bebés nacen, nosotros padres y madres queremos proteger a nuestros hijos e hijas de toda situación dolorosa, peligrosa o desagradable. Es por esta razón que adecuamos nuestro hogar para que nuestros pequeños y pequeñas crezcan en un ambiente seguro, tranquilo y feliz. 

Cuando pasa el tiempo, nos vamos enfrentando a los cambios propios del crecimiento de nuestros pequeños y pequeñas y ciertas situaciones se van saliendo de nuestro mágico mundo que hemos creado para ellos y de alguna forma para nosotros.

Cuando entran al preescolar inicia esta curiosidad, cuando al conversar con sus amiguitos (as) surgen muchas inquietudes en su mente, lo que los estimula y surgen las preguntas hacia nosotros. En otros casos es aún más difícil cuando nos vemos obligados a tratar temas que jamás quisiéramos tener que tratar con nuestros hijos e hijas, tales como el padecimiento de alguna enfermedad, que papá se quedó sin empleo y que requerimos realizar algunos cambios o de una separación o divorcio. 

Las preguntas más frecuentes en los niños de 3 a 6 años son: la muerte, la diversidad de los seres humanos, las personas con capacidad especiales. 

Nosotros, mamá y/o papá, quisiéramos ocultarles todo tipo de información que salga de nuestro contexto "ideal", pero está comprobado a través de muchas investigaciones e indagaciones entre padres y madres con hijos entre 3 y 15 años que mentir u ocultar genera ansiedad e inseguridad. Es decir, todo lo opuesto de lo que queremos evitar. Por el contrario, el generar un ambiente adecuado de diálogo y comunicación sincera mejora la autoestima en nuestros niños y niñas, les da equilibrio en su vida y se consolida su relación afectiva padre/madre e hijos. 

Cuando nuestros hijos e hijas cubren su curiosidad con la información que necesitan, dada por mamá o papá se sienten seguros, les da la posibilidad de pensar las cosas con claridad, tomar las decisiones correctas, decidir y actuar con responsabilidad.

Es indispensable entonces responder a todas sus inquietudes en forma sencilla, honesta y clara,  con cada hijo (a), acorde a su edad y a su madurez, evitando tabúes. También dejando abierta la posibilidad a más preguntas para ir respondiéndolas en ese momento o de acuerdo a cómo se vayan generando.

A continuación vamos a ver algunos ejemplos de preguntas de los niños y niñas y las propuestas de respuestas; 

PREGUNTAS DEL NIÑO (A): 
¿Papi te vas a morir? 
RESPUESTA ADECUADA 
Espero vivir por muchos años y cuidar a tus hijos, o sea mis nietos. 

¿Qué me pasaría a mi, si tú te mueres? 
Te quedas con mami (o papi), tus abuelitos y tus hermanos que te aman y siempre te van a cuidar y proteger. 

¿Qué es la muerte? 
La muerte es cuando la persona no puede ver, sentir, respirar y moverse. 

¿A dónde se van los que se mueren? 
Se van al cielo. Al lado De Dios. Nosotros nos quedamos con los recuerdos y ellos están desde arriba cuidándonos mucho. 
Si fuera el caso de que la abuelita de nuestro pequeño(a) se fue al cielo, aquí podríamos preguntarle: ¿Cuál es tu recuerdo favorito de tu abuelita? ......

¿Por qué camina chistoso?
¿Por qué se mueve en una silla? 
Porque sus piernas no funcionan igual que las nuestras.

¿Por qué Roberto habla así? 
Porque el aprende diferente que nosotros, es un poco más lento. 

¿Por qué a ella no se le entiende cuando habla? 
Porque así como habemos personas que hablamos un idioma y otras otro y no entendemos. 
Así ella está aprendiendo a hablar y comunicarse poco a poco y tú podrías ayudarla. 

¿Por qué su piel es tan oscura? 
Todas las personas somos distintas y el mundo se hace lindo por eso. 
Así como hay miles de galletas diferentes y todas son ricas y así como hay muchas clases de flores y todas son preciosas. 
* Si El Niño (a) es más grande) podemos completar nuestra repuesta.... 
Tenemos algo en nuestra piel que se llama MELANINA y cuando tenemos mucho nos hacemos más oscuros y si tenemos poco menos oscuros. 

¿Sebastián dice que es adoptado, qué significa eso? 
A veces una familia quiere tener mucho a un bebé y no se puede. Entonces van a un centro en donde los pueden ayudar y les dan un bebé para que lo cuiden y lo amen mucho. 

¿Qué son las partes privadas? 
Son partes especiales de nuestro cuerpo que siempre cubrimos para que nadie las pueda ver. 
Los hombres tienen pene y testículos y las mujeres tenemos vagina. 

¿Puedo tocar o me pueden tocar las partes privadas? 
No. Nadie puede tocarte y a nadie lo puedes tocar. 
Por eso se llama PRIVADO. 

¿Por qué papá ya no está en casa? 
Mamá y papá no estamos de acuerdo en ciertos temas y eso genera problemas, sin embargo te amamos mucho. No es tu culpa. Y él siempre será tu papá y yo tu mamá. Los dos te amamos mucho.

lunes, 23 de octubre de 2017

Mi mami es un pulpo

Cada día conozco más padres de familia involucrados en la educación de nuestros niños y niñas. 
¡Sí! ¡Papás! 
Qué hermoso es verlos disfrutar de esta linda tarea como lo es la crianza y formación de nuestros hijos e hijas. 

Las mamis de hoy son admirables y muy efectivas ya que desempeñan múltiples papeles que deben cumplir de manera eficiente: con el esposo,  sus hijos, en su trabajo, con la  familia, amigos, en fin.  

Cada uno de estos campos exige lo mejor de su esfuerzo y la madre consciente se encuentra en una carrera sin parar en lo largo del día, en un intento incontenible de ser todo para todos. 

La mayoría de nosotras, mamás, logramos tolerar las presiones que se nos acumulan con tal de que todas nuestras responsabilidades tengan un control relativo. 

Sin embargo, necesitamos mucho más dominio propio cuando desarrollamos un problema amenazador en alguna de nuestras áreas. 

Por ejemplo:

Si nuestro hijo se enferma, si surge un problema matrimonial, si tenemos problemas económicos o  si surge un inconveniente en nuestro trabajo, entonces nuestras tareas rutinarias se vuelven difíciles de manejar y de realizar. 

Es cierto que hay ocasiones en la vida de nosotras que nos miramos al espejo y nos decimos ¿cómo llegaré al final del día? 

La excelente noticia es que nuestros hijos e hijas y esposo, aunque no nos lo digan, nos admiran porque ven, sienten y saben que somos capaces y hábiles de lograr con éxito variadas actividades a la vez.

¡Vamos a revisar unas sugerencias para lograr un sano equilibrio entre nuestra vida de profesional y mamá! 

1.- Reservemos algo de tiempo para nosotras mismas: es totalmente saludable que al menos 1 vez a la semana nuestra prioridad #1 seamos nosotras. 

2.- No luchemos con lo que no podemos cambiar. El primer principio para nuestra salud mental es aprender a aceptar lo inevitable. Hay demasiadas personas que se vuelven infelices por asuntos insignificantes que debieran dejar pasar. A veces la insatisfacción se convierte en un mal hábito. 

3.- No tratemos de resolver problemas en la noche: Después de un día difícil, las tareas sencillas parecen difíciles de resolver en la noche. 

4.- Tengamos el hábito de hacer una lista de las tareas por cumplir. Escribir alivia y registra lo que debemos cumplir. Además escribir nos aclara la mente.

5.- Alimentarnos sanamente y hacer ejercicios o deporte nos mantiene activos y de buen humor. 

6.- Al menos 1 vez a la semana salgamos con nuestra pareja sin los niños (as) para disfrutar  de  la buena comunicación y mantener viva la llama de la amistad y el amor que debe prevalecer entre esposos. 

7.- El trabajo continuo: invirtamos en aprender más de lo que nos gusta, eso nos mantiene la mente saludable y ágil.


viernes, 13 de octubre de 2017

5 herramientas para desarrollar la mente y el corazón de nuestros hijos e hijas


Para nuestro tema de hoy quiero compartir una experiencia personal que me ha inspirado a escribirles, esta vez  solamente desde mi rol como MAMÁ.

Debo contarles antes de continuar que tengo 4 hijos: Fernando de 23 años y nos cuida desde el cielo, Armando de 21 años, Camila de 19 y Fabio de 10, y con mucho orgullo les puedo decir que mis hijos son maravillosos.

Es por esta razón que  a través de mi experiencia personal, quiero compartir con ustedes cuáles son las 5 herramientas que considero necesarias desarrollar en la mente y en el corazón de nuestros hijos e hijas, para que lleguen a ser esas personas que soñamos y que queremos que sean: seres humanos que se sientan bien consigo mismo y con las otras personas, que lleguen a alcanzar un estado de armonía y satisfacción plena que les permita lograr lo que quieran ser. 


Aquí las 5 herramientas que considero principales: 

1.- El juego y el afecto 
Separa cada día un tiempo dedicado a solas para con tus hijos (as) y muéstrales amor hasta cuando lo educas. Permítete disfrutar de esos  momentos juntos a diario. 

2.- Motivar y Reforzar las  conductas positivas de nuestros niños y niñas
Cuando nuestro niño o niña juega, hace un dibujo, canta o baila está buscando aprender más, desarrollarse… Necesita que tú reconozcas lo que hace,  lo(a) felicites, lo motives,  estos sentimientos le dan seguridad y tranquilidad. 

3.- Sé siempre un buen ejemplo 
Nuestros niños y niñas aprenden más y mejor por lo que ven que por lo que decimos, por lo tanto tratemos que lo que les digamos sea exactamente igual a lo que hacemos.  

4.- Favorece la comunicación y el diálogo
A veces a nuestro hijo (a) no le gusta hablar… desde pequeños son así, unos más otros menos.  Pues cada día inicia tú contándole algo divertido que te sucedió en el día, o lo que hiciste en la oficina, o con quien hablaste, en fin… lo que sea que le cuentes le va a gustar escucharte.. y vas a fomentar que te cuente lo que hizo también, y así día a día vas establecer un diálogo importante con tu hijo (a)… Mientras más pequeño es nuestro hijo,  más rápido es el proceso… pero no desfallezcas hasta que él o ella cada día se habitúe al diálogo e inicie primero la conversación de lo que hizo o lo que le sucedió en el día.

5.- Educar con sentido común 
Hay creencias varias sobre dejar los pañales, dejar el tetero, cuando debe dormir solo un bebé en su cuarto, cuando quitarle el pecho y muchas cosas más. 
Pues debo decirles que cada familia es distinta, que cada hijo es distinto, que cada ambiente es distinto y que ninguno es perfecto… lo importante es que cada uno de nosotros nos sintamos cómodos de formar a cada uno de nuestros hijos, porque cada uno también es diferente.  
Lo que no nos debe faltar es el equilibrio, el amor,  la firmeza y la confianza, y ellos así lo deben sentir cada día de la vida.   

jueves, 28 de septiembre de 2017

El maravilloso rol de los abuelos

Particularmente hoy, hay un tema que me inspira porque tengo la dicha de ver cada día a tantos abuelos y abuelas  dedicados, entregados y comprometidos en la formación de sus nietos y nietas, apoyando para que sus hijos o hijas puedan salir adelante en el ámbito laboral y personal. 

Los abuelos y abuelos son expertos contadores de historias, vivencias, anécdotas y recuerdos de sus padres, indispensables para conservar la herencia familiar. También son expertos mostrando fotos, recortes de periódicos y noticias  que complementan su recorrido por el pasado. 
El rol de los abuelos y abuelas es clave en el desarrollo emocional de nuestros hijos e hijas porque les otorgan seguridad y felicidad al participar activamente en el anclaje de su historia familiar en forma positiva.

Los abuelos y abuelas se sienten realizados y satisfechos al ver cómo continúa su ciclo de vida a través de sus hijos y nietos, se emocionan al ver rasgos físicos y de personalidad. Disfrutan  su tiempo compartiendo y jugando con sus nietos, llevándolos al jardín, escuela, colegio o actividades extra curriculares o simplemente haciendo su comida favorita, tomando helado  o paseando. 
Los abuelos ya no tienen la responsabilidad de educar, los abuelos consienten, disfrutan de la compañía y del amor de sus nietos a plenitud, y ellos lo saben, ¡lo sienten!

Se hizo un estudio en el Centro de Información para Abuelos de los EEUU y lo que la investigación concluyó, de acuerdo a lo que la mayoría de los niños y niñas entrevistados respondieron: "El amor de un abuelo es incondicional porque ellos nos quieren sin importar lo que hagamos", fue que la mayoría se los nietos y nietas alegan sentirse especiales y amados de forma distinta que sus padres. 

¿Qué aprenden nuestros niños y niñas de sus abuelos y abuelas? 

Los abuelos y abuelas son seres colmados de sabiduría y experiencia, por lo tanto nos trasmiten valores sólidos como la  paciencia, tolerancia, ternura, comprensión, calma, serenidad, paz, buenos modales, a rezar, a respetar. Valores que todos necesitamos aprender para desarrollar nuestra inteligencia emocional. Y no podemos olvidarnos de las grandes habilidades tradicionales de los abuelos y abuelas: cocinar, coser, pescar, jugar a la pelota, regar las plantas, incluso manualidades. 
¡Los abuelos y abuelas son expertos en trasmitir aprendizajes para la  vida! 


¿Qué aprenden los abuelos y abuelas de sus nietos y nietas?  

Los abuelos con sus nietos y nietas se llenan de energía, se contagian de vigor. Aprenden de sus nietos la tecnología, a estar al día en cuentos, películas, música y moda. 
También están al tanto de los nuevos lugares para visitar, para comer y para pasear. 
Los abuelos y abuelas son más activos y saludables cuando están con sus nietos.


¿Qué aprendemos nosotros, las madres y padres, de los abuelos y abuelas? 

Comprendemos que la forma de educar bien y sin temores es la eficiente. Que debemos enfrentar desafíos, ayudar y apoyar a nuestros hijos e hijas desde pequeños en sus situaciones cotidianas. Aprendemos que en la vida existen  múltiples soluciones, solo hay que mirarlas. Aprendemos  que la teoría y la práctica son muy distintas, y que hay que saber distinguir muy bien eso. Nos enseñan a entender que cada hijo es distinto. Que la comunicación con los hijos no es la misma en todas las edades. Que la dedicación para con los hijos es vital. Nos enseñan que la vida probablemente no sea fácil, pero que mientras estemos junto a nuestros hijos, nos mantendremos de pie para siempre, aunque físicamente un día ya no estemos.


jueves, 7 de septiembre de 2017

Pon límites a tus niños y niñas para evitar conductas no deseas

Como padres, madres, o docentes sabemos que los límites, normas y reglas son esenciales para la educación del cerebro. ¡Y como NeuroEducadora puedo garantizar que así es! 
Tenemos toda una zona  del cerebro que es la CORTEZA PREFRONTAL dedicada especialmente a los comportamientos sociales adecuados en cada momento, la expresión de la personalidad,  a fijar las normas y reglas que les indicamos y ayudar al ser humano a madurar para tomar decisiones, realizar elecciones y resolver problemas, logrando así la felicidad y posteriormente el conseguir nuestras metas. 

Sin embargo; con frecuencia me contactan muchos papás, mamás y docentes, inclusive, que manifiestan su temor ante el PONER LÍMITES. 
Debemos tener claro que los límites son una clave fundamental y básica en la educación de nuestros niños y niñas, para que ellos sean capaces de controlarse, siendo estos los mejores indicadores para desarrollar la inteligencia intelectual, emocional y social. 
Incluso se ha comprobado que poner límites en el primer periodo sensitivo (0 a 5 años) previene patologías. 

Veamos algunos ejemplos: 

A partir del cuarto o quinto mes, el bebé es capaz de esperar por un periodo corto de tiempo calmado antes de recibir su toma, esto quiere decir que si la madre le dice al pequeño con voz suave "ya va mamá, para darte tu leche", el bebé es capaz de esperar unos minutos tranquilo a su madre. 
El pecho a demanda para mí es la mejor forma de crianza, sin embargo no significa que a veces el bebé sea capaz de esperar unos minutos. 

De igual forma a una nena o nene de 1 o 2 años que no se deja cambiar un pañal, no debería pasar que tengan que entretenerla varias personas porque la madre no pueda sujetarla con firmeza indicándole que es la hora del cambio y que debe esperar. 

Así mismo, si hablamos de un niño o niña de 3 o 4 años que debe comer sentado frente a la mesa, y sin embargo  nos encontramos en muchos casos a la madre persiguiendo al niño dándole de comer o prendiéndole la TV para entretenerlo porque sino no come. 

Para el cerebro es importante que comprenda desde sus primeros años la instrucción correcta. 

¿Qué actitud debemos tener los padres, madres y docentes para poner límites? 

La actitud que debemos tener es la de saber que estamos haciendo lo mejor para nuestro hijo (a) o alumno (a) con seguridad, firmeza, calidez y tranquilidad. 

Poner límites a las conductas poco adecuadas es muy importante, porque estamos evitando que se establezcan conexiones entre sus neuronas que no van a favorecer su desarrollo intelectual, emocional y social. 

Veamos un ejemplo que ocurre a menudo en la escuela: 

Si un nene quiere el juguete de otro nene es posible que decida pegarle para conseguirlo. 
Él tendrá la satisfacción de haberlo conseguido, pero rompiendo una regla social muy importante. 
Por lo tanto no podemos permitir que pegue. Debemos poner el límite de la forma correcta para que su cerebro reciba la instrucción adecuada y la mala conducta no se trasforme en malos hábitos. 
Poniendo límites cortamos las conductas no deseadas, lo que ayuda al autocontrol del niño y permite que busque alternativas para que sea más flexible y adaptable. 

¿Cuándo y cómo debemos empezar a poner límites? 

* INICIO: 
Si pones un límite la primera vez que observes una conducta poco adecuada, evitarás que se produzca una primera conexión negativa en el cerebro del niño y por lo tanto tendrás mucho menos trabajo en el futuro, porque estamos evitando que la conducta negativa se desarrolle. 

* ANTICIPARSE:
Cuando veas que tu hijo va a hacer algo que no es correcto, evítalo antes de que ocurra. 
Al igual que la anterior es mejor que no se desarrolle en el cerebro una conducta negativa y que se convierta en hábito. 

* CONSTANCIA:
El hecho de poner un límite la primera vez que sucede una conducta poco apropiada o que evites que ocurra la conducta no deseada, no significa que tu hijo intente varias veces hacer lo mismo porque los niños son curiosos y persistentes. 
La clave es que los límites estén presentes en su cerebro en todo momento para evitar confusiones en los niños. 

* ACUERDOS ENTRE PAPÁ Y MAMÁ:
De nada sirve que la madre haya puesto límites si el padre la desautoriza. La pareja debe estar de acuerdo antes de establecer límites. 

* SEGURIDAD Y CALMA:
El secreto de la efectividad de poner límites es que mamá y papá estén tranquilos y seguros cuando marcan los límites. 
Cuando los padres y madres se desesperan, se ponen nerviosos o gritan, la corteza cerebral encargada de gestionar los límites se bloquea y el niño no es capaz de comprender lo que intentamos enseñarle. 

*AMOR Y CONFIANZA: 
Los límites son reglas que nuestros niños (as) deben cumplir por su bienestar desde que son bebés. Poco a poco debemos enseñarles a asociar que los límites nos otorgan felicidad, por lo tanto debemos guiarlos con claridad brindándoles confianza y amor. 

Clases de límites 

* LÍMITES IRROMPIBLES 
Estos límites las mamás y papás los conocemos a la perfección. Son los límites que garantizan la seguridad de nuestros niños. 
Ejemplo: 
No pueden meter los dedos en los toma corrientes, no pueden tomar una botella de veneno. 

* LÍMITES IMPORTANTES PARA EL BIENESTAR FAMILIAR 
Estos límites son las normas y reglas que van en lineamiento con cada estilo familiar y debemos hacer valer siempre por el bienestar de nuestros niños (as) sin embargo hay excepciones. 
Ejemplo:
Hay que compartir juguetes y evitar pegar, sin embargo, explicarle que debe defenderse si es agredido por alguien. 
Debe comer todo, sin embargo, un día le duele la barriga entonces no come. 
Se comen golosinas los fines de semana 
Hay que decir siempre la verdad 

* LÍMITES IMPORTANTES PARA EL BIENESTAR SOCIAL 
Cuando nuestros niños tienen los buenos hábitos de seguir los límites marcados en su hogar, se les hace muy fácil seguir las normas marcadas fuera del hogar. 
Estos límites son normas que deben respetar para el bienestar social. 
Ejemplo: 
Caminar solo por un sitio marcado 
Usar uniforme para asistir al jardín, escuela o colegio
No decir malas palabras

* LÍMITES QUE SE PUEDEN ROMPER 
Estos límites son aquellos que cuando mamá o papá lo permitamos, se pueden romper y permiten a nuestros niños ser flexibles y adaptarse a los cambios en función de las circunstancias,  además de tener una vida relajada.  
Ejemplo: 
Si un sábado por la noche, queremos quedarnos a dormir con los abuelos sin planificar, entonces no hay problema en no dormir con la pijama. 
Si tenemos una visita en nuestra casa, podemos cenar helados. 

Romper los límites es permitido para enseñarle a nuestro cerebro a disfrutar de la vida dentro de los lineamientos adecuados, ¡nos hace felices y nos relaja!, pero una vez de que estén muy bien establecidos.

miércoles, 30 de agosto de 2017

El bienestar nos trae BIENESTAR, ¡transmite felicidad a tus hijos!

Las mamás como pilares fundamentales en la formación de nuestros hijos e hijas debemos trasmitirles cada día alegría, unión, amistad, respeto, confianza y nobleza, creando un ambiente armónico, lleno de bienestar y dinamismo, en el que podamos recorrer junto a ellos este maravilloso camino llamado vida.

Si bien es cierto, muchas mamás nos vemos en la necesidad de trabajar fuera del hogar, lo que nos genera sentimientos de culpa, temores, desesperación... porque nos sentimos responsables por todo lo malo que les ocurre a nuestros hijos, y dejamos a un lado nuestros grandes aciertos con ellos y para con ellos. Se suma además que tenemos una sociedad que nos culpa si nuestros  hijos fallan, pero si son buenos hijos es una bendición del cielo y no nuestra. 

¿Cómo podemos trasmitir felicidad a nuestros hijos e hijas en este tiempo en donde vivimos tan agitadas resolviendo y solucionado todo lo que sucede en nuestro día a día?   
¡En el Instituto de la Familia y el Trabajo en EEUU se hizo una encuesta a millones de niños y sus resultados sorprendieron! 
La pregunta fue:   ¿Qué es lo que te gustaría que tu madre cambiara? 
Con seguridad las madres hubieran respondido que "pasen más tiempo juntos"     
Pero la respuesta de la mayoría de los niños fue:  Que sean felices y no estén estresadas. 
Los niños alegan que cuando sus mamás llegan del trabajo lo hacen estresadas, agobiadas, gritando, acosando,  exigiendo y castigándolos por lo que hicieron mal en su ausencia. 

Es tan importante ser creativas al momento de conversar con nuestros hijos(as) cuando llegamos a casa, aunque algo se haya hecho mal, al no haberlos visto en todo el día no debemos inmediatamente reprender con dureza, debemos auspiciar momentos de reflexión, de compromisos, de acuerdos … para crear un clima para ellos, para nosotros, ¡en donde vivamos en bienestar trasmitiendo bienestar!    

Lo que nuestros hijos e hijas desean y necesitan es a una mamá involucrada,  con ojos que los miren, con un corazón que los ame, con unos oídos que los escuche, con una boca que les hable y les responda, con una capacidad de entender sus inquietudes aunque a veces no sepan cómo expresarlas.
Una mamá que cuando regresa  a casa se desconecta de todo para dedicarles tiempo a  esas personitas que esperaron todo el día que mamá llegue a casa.  Sin tecnología, dispuesta a jugar, sonriente, entregada y dedicada al 100% de ese espacio del día.

Es importante recalcar que el tiempo que nuestros hijos necesitan de nosotros es diario, no es acumulable ni postergable. Es decir, si hoy no tuvimos tiempo para ellos, no lo recuperaremos mañana. Es como comer: si el lunes no comemos, el martes no comemos doble para recuperar lo que no comimos ayer.

La calidad del tiempo con nuestros hijos es la oportunidad que tenemos cada día de compartir, de irnos conociendo, aprendiendo uno del otro, saber que sienten, que sueñan, que temen y que esperan. 
Es una relación que se construye día a día creando espacios solo para ellos, en donde también creamos un sistema para orientarlos, guiarlos, reafirmarlos, consolarlos y tranquilizarlos, dándoles la seguridad que necesitan para crecer seguros y felices.

jueves, 10 de agosto de 2017

¡Vamos a jugar!


El juego es muy importante en la vida de nuestros niños y niñas o más bien diría, el juego es indispensable en la vida de nuestros niños. Es parte vital en la conexión y relación con el mundo de las personas, el mundo del exterior, con los objetos y el espacio. Es un pre ejercicio de funciones necesarias que contribuyen en el desarrollo de sus capacidades que los preparan para poder realizar las actividades que desempeñará cuando sea grande. 
El juego está directamente relacionado con el desarrollo del pensamiento y de la inteligencia. 

¡Cuando nuestros hijos e hijas juegan su cerebro entra en MODO APRENDIZAJE! 
En los primeros años, los juegos implican aprendizaje, estimulación y experimentación. 
El momento del juego es un periodo privilegiado para descubrir, crear e imaginar y los ayudan a conocerse y a formar  su personalidad desarrollando todas sus habilidades y capacidades. 

Capacidades que se desarrollan: 

Sensoriales: desarrollo de sus sentidos. 
Psicomotrices: aprende nuevos movimientos o perfecciona los que ya sabe.
Cognitivas: desarrollo de memoria, atención, creatividad, expresión.
Sociales: se relaciona con los demás y conoce las normas sociales.
Afectivas: que le llevan  a expresarse de un modo espontáneo, descarga  tensiones y  desarrolla cierta autonomía. 

 Etapas del desarrollo del Juego (de acuerdo a Jean Piaget) 

1.- El juego de ejercicio: 0 a 2 años 
Se trata de la asimilación y la imaginación creadora: coger, agitar, balancear, repetir las acciones y sentir placer por hacerlas de nuevo. 
Ejemplo: 
Cuando un bebé agarra un juguete, se lo mete a la boca, lo agita, lo bota y se ríe porque la mamá se lo vuelve a dar y repite la acción sin cansarse. 

2.-  El juego simbólico: 2 a 4 años 
Se trata de un juego que enriquece, pues los niños imaginan, sustituyen, representan y se divierten expresándose. 
Ejemplo: 
Un niño que se disfraza imitando que es un superhéroe 
O una nena que imita jugando a ser mamá. 

4.- El juego con reglas: inicia entre los 4 y 5 años.  
Se inicia el pensamiento lógico y estratégico. El juego es más específico, coherente, ajustado a la realidad. 
Ejemplo: 
Los niños juegan poniéndose de acuerdo, establecen las reglas del juego, las respetan y cumplen lo que han quedado. 

¿Por qué mamá/papá debemos jugar con nuestros hijos?

1.- Favorecemos el autocontrol en nuestros hijos
Al jugar con nuestros hijos podemos guiarlos y dirigir sus sentimientos de frustración, tristeza, alegría, enojo, etc que se dan en el juego. 

2.- Son momentos que nuestros hijos recordarán durante toda la vida.
Para nuestros hijos el dedicarles un tiempo para ellos es tan valioso e importante que prevalecerá en su corazón y su mente por siempre.

3.- Les brinda confianza y amor para siempre. 
Jugar con nuestros hijos los hace sentirse amados y saber que nosotros (mamá  y/o papá ) estamos disponibles para ellos.

4.- Desarrollamos sus habilidades sociales  y emocionales 
Mientras jugamos desarrollamos muchas habilidades y capacidades como: lenguaje, respeto, solidaridad, tolerancia, etc Valores útiles para la sociedad. 

5.- Nos ayuda a conocernos mejor con nuestros hijos: 
Nosotros a ellos y ellos a nosotros. Mediante el juego conocemos a nuestro hijo y lo guiamos con amor y firmeza. 

6.- Les permite que aprendan de nosotros mediante el ejemplo 
Mientras jugamos nuestros hijos aprenden las conductas correctas para actuar. 

7.- Fomenta la creatividad e inventiva 
A través del juego nuestros niños se relacionan con el mundo de una forma creativa y natural. 

8.- Favorece la seguridad en sí mismo 
Está comprobado científicamente que los niños que tienen más control y seguridad en sí mismo son los niños que juegan con su papá y/o mamá a diario. 

9.- Favorece la concentración y atención 
Las buenas relaciones con mama y papa aumentan la capacidad de atender y concentrarse de nuestros niños. 

10.- Da felicidad 
¡Está demostrado que los hogares en los que mamá y papá juegan con sus hijos, hay más niños felices!

A través del juego desde los primeros años de vida de nuestros hijos podemos construir  un lazo irrompible, que debemos fortalecer día a día. Es la mejor forma de crear un vínculo con nuestros hijos, desarrollando la comunicación, que incluso nos ayudará más adelante en su etapa de adolescencia. 

Entonces:  ¡VAMOS A JUGAR! 

jueves, 27 de julio de 2017

Castigo vs. conducta positiva

Educadores, madres y padres:

A continuación voy a hablar desde mi experiencia como mamá y educadora de un tema que está sucediendo muchísimo, tanto en los hogares como en las escuelas.
Con frecuencia los padres o madres se sienten desesperados ante la conducta negativa del niño (a) y esto sucede también en las escuelas, ante la falta de colaboración de algunos alumnos. Ambos centran la atención en la mala conducta lo que provoca alimentar el mal comportamiento del niño (a) 

Mi propuesta es MOTIVAR la buena conducta, es decir, enfocarnos en las conductas positivas. 



¿Cómo podemos corregir las conductas negativas y centrarnos en las positivas?

Los castigos ya no se usan.... ¿por qué?
  
1.- Porque le estamos enseñando al cerebro del niño(a) que el castigo es una forma válida de relación. 
2.- Porque debemos evitar actuar igual que el niño(a).
3.- Porque fomentan la rebeldía. 
4.- Porque el niño(a) se siente culpable y ese sentimiento no le permite aprender nada.
5.- Porque el niño(a) se siente triste y baja su autoestima. 

Por estas razones estamos llamados a buscar otras alternativas a la mala conducta para reforzar lo positivo de todos nuestros niños(as), de una manera constructiva. 

Aquí algunas sugerencias:

1.- Guiemos sus juegos para conseguir la conducta deseada. 
Ejemplo: 
Alejandro tiene 4 años y tiende a morder cuando se frustra porque no logra lo que quiere en un juego. 
¿Cómo ayudamos a que comprenda que no debe morder? 
Vamos a sentarnos a su lado mientras juegue y cuando se frustre le vamos a hablar. Debemos estar guiando su juego para que logre tener auto control. 

2.- Establece causas y consecuencias. En la vida real todas las acciones tienen consecuencias. Estas pueden ser positivas o negativas. 
Ejemplo: 
En esta ocasión les pondré un ejemplo personal porque siempre lo recuerdo. 
Uno de mis hijos cuando tenía 5 años solía demorarse en la cena más de 1 hora, por dos razones: porque quería que se la de yo y porque no quería la sopa. 
¿Cómo hacemos para no castigarlo y que tome la sopa solo sin dañar la cena familiar?  
Como a él le gustan mucho los cuentos antes de dormir, le dije  que si no cena en 30 min entonces se perdía de su cuento de la noche. 
Las dos primeras noches nos costo un poco a los dos (mamá e hijo) ya que es doloroso para una mamá detener las ganas de darle de comer a su hijo, sin embargo sabemos que es por su bienestar. Hacia la tercera noche conseguimos  la conducta deseada.  

3.- Cambiemos la perspectiva. Este punto se enfoca en reforzar la conducta positiva y en cumplir las normas satisfactoriamente. 
Ejemplo: 
Martín ve la TV siempre mientras almuerza y su mamá quiere cambiar ese mal hábito. 
Podría decir con dureza: "se apaga la TV y punto", sin embargo, usando un enfoque positivo puede hacer amena la hora de la comida contando anécdotas, historias o relatando lo que van hacer y agrega que el que termina de almorzar podrá ver la TV un rato. 

4.- Reconocer los errores y pedir disculpas 
Se hace importante establecer las consecuencias de los actos, y si nos equivocamos, reconocer y pedir perdón si es el caso. 
Ejemplo: 
Seguro nos ha pasado que nuestro hijo tomó una golosina de la farmacia o del supermercado sin permiso justo antes de salir y por lo tanto no la pagamos. 
Ese momento no lo podemos dejar pasar por alto. La forma correcta de actuar es regresar para devolverla y hacerlo pedir disculpas.  
Con esta acción seguro no volverá a hacerlo. ¿Cuál es el castigo? Quedarse sin la golosina que tomó sin permiso.  
Un castigo en casa seguramente no servirá.

Es IMPORTANTE saber entonces que el castigo como tal no es eficiente al momento de formar a nuestros pequeños(as).  Solo reforzamos la mala conducta, provocando rebeldía y culpabilidad.
Nosotros como adultos maduros debemos mantener la calma y con inteligencia y creatividad buscar alternativas que formen su buena conducta de manera permanente.

Nuestros niños necesitan atención por parte de sus padres y maestros, ¡establecer normas, reglas y consecuencias claras! 

JUGUEMOS y compartamos con ellos (as), cuando jugamos el cerebro de nuestro niño (a) entra en modo de aprendizaje. Hay muchos juegos acorde a cada edad.

Sin embargo, hay ciertas ocasiones en que se hace imperante usar el castigo físico.  ¿Cuando?                               
En aquellos casos en el que el niño (a) comprende a cabalidad lo que se le está pidiendo que haga o no haga pero se niega a ceder ante el liderazgo del adulto, entonces, unas buenas nalgadas son muy eficaces para llegar a un ajuste de actitudes.   
El niño debe tener claro la autoridad de sus padres, aprender a dominar sus impulsos y a vivir en armonía con diferentes formas de autoridad.     
Veamos un ejemplo de dolor leve en la vida de un niño. Rafael de 3 años se cae cuando se baja de la silla cuando su mamá no lo ve y descubre cómo funciona la ley de gravedad. Manuel jala el mantel y se pega con un adorno. 

Durante los primeros años de nuestros pequeños (as) van acumulando raspones, chichones, mordidas y cada uno de ellos le van enseñando los límites de la vida. 
El dolor leve asociado a estas experiencias le va enseñando a evitar cometer los mismos errores. Su cerebro tiene ese mecanismo de instrucción. 
Cuando nosotros mamás o papás administramos unas nalgadas razonablemente como respuesta a una desobediencia deliberada (desafío, insolencia, falta de respeto o conductas que ponen en peligro su vida) le estamos dando un mensaje a nuestro hijo (a)  de que el mundo no gira a su alrededor y que por amor y bienestar nos debe de obedecer.

miércoles, 12 de julio de 2017

¿Cómo educar a nuestros hijos?


Cuando nuestro hijo (a) haga algo indebido actuemos de la siguiente manera: 
Educar a nuestros hijos no es tarea fácil. La herencia genética no equipa al niño con actitudes apropiadas, pues los niños aprenden lo que se les enseña, por lo que debemos de formarlos desde que son pequeños para instalar en ellos lo correcto. Aquí les comparto unas técnicas sencillas y muy eficientes, que si las seguimos con regularidad podemos tener excelentes resultados en su formación:

1.- Evitemos utilizar palabras negativas tales como: "no, ¡tú eres malcriado!", "siempre haces lo mismo", "eres tonto". Mejor usemos: "deja de molestar a tu hermano", "evita hacer lo que te hace daño", "ni pienses en desobedecer", "¿a quien le respondes así?".
2.- Dale las razones porque a nuestro hijo(a) le encanta saber las explicaciones del por qué no o del por qué sí. 
3.- Digámosle lo que es correcto hacer y para qué es correcto hacerlo. 
4.- Hablémosle con positivismo y amor porque nuestro hijo (a) requiere sentirse acogido, de esta forma se relaja y es mucho más fácil llegar a él con efectividad. 

En general nuestros hijos(as) saben lo que hicieron mal y entenderán lo suficiente cuando los vayamos a disciplinar, es mejor siempre mantener el control de nuestros sentimientos, hablarles con amabilidad, con  paciencia y sobre todo con respeto. 

Autoestima del niño 
Nuestros hijos(as) se ven a sí mismos a través de los ojos de su mamá y papá, por lo que  constantemente están buscando su aprobación. 
Desde que son bebes sienten las emociones de sus progenitores, pero no son conscientes de ello y no saben por qué están sintiendo coraje, tristeza, dolor, alegría o culpa. Es importante no tratar de ocultarles a nuestros hijos (as) nuestras emociones, eso no funciona. Debemos decirles lo que estamos sintiendo de forma muy sutil y acorde a lo que ellos puedan conocer, siempre tratando de estar bien por ellos y para ellos. Cuando sonreímos ellos se sienten amados y aceptados. 

Comunicación con nuestros hijos 
Es muy importante enseñar a nuestros hijos(as) a controlar sus emociones y por lo tanto su comportamiento. Educar a nuestros hijos(as) en la autodisciplina les dará confianza para sobresalir en todas las áreas de su vida. 

¿Cómo logramos una buena comunicación?
Este punto es fundamental en todo tipo de relación interpersonal. 
Una buena comunicación familiar les da a nuestros hijos las herramientas necesarias a la hora de enfrentarse a cualquier tipo de relación social fuera del hogar, como en la escuela, colegio, universidad y trabajo. 
Hablar con nuestros hijos, escucharlos, entenderlos, que ellos sepan que estamos allí, mirarlos a los ojos, cuidar nuestras palabras, frases, usar un lenguaje cordial, buenos modales, evitar las malas palabras, son puntos esenciales para establecer y mantener una buena comunicación diaria con nuestros hijos. 

Respeto y valores
Lo más importante para enseñar respeto y valores es dando el ejemplo: que exista una congruencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos. 
El que nuestros hijos(as) sean exitosos y triunfadores depende absolutamente de nosotros sus progenitores. Nuestros niños (as) no nacen se hacen. 
Tenemos que formarlos día a día mediante buenos hábitos que son los que forman su carácter y personalidad. 

lunes, 26 de junio de 2017

Docentes, papás y mamás: ¡Exijamos una educación personalizada!

Lo que me motivó a escribir este tema es mi deseo de compartir con ustedes: mamás y papás, aprendizajes que como educadora voy recopilando a diario. Nuestros niños y niñas requieren de una correcta instrucción, una educación personalizada para que cada niño (a), y que padres y madres sean guiados por una docente involucrada, analítica y manteniendo atención permanente en las acciones de su pequeño(a).

A continuación, algunos puntos importantes que considero son una herramienta para padres, madres y docentes, contribuyendo así a que  podamos mejorar la educación, para que nuestros niños y niñas se formen en un clima enriquecedor en toda su etapa formativa, dentro de un ambiente escolar, creciendo seguros, tranquilos y felices.

Para iniciar es indispensable partir de un concepto básico: no existen los mal llamados “niños problema”, porque generalmente son la causa de una educación generalizada, lógica y básica, con docentes poco o nada involucrados. 

Ahora sí empezamos con los puntos:

1.- Todos los educadores, para lograr resultados exitosos en su proceso enseñanza - aprendizaje requerimos observar y saber escuchar a nuestros alumnos, para entender sus diversos comportamientos y lograr una mayor comunicación. 

2.- Al aprender a escucharlos y a observarlos, como docentes conseguimos no juzgar negativamente, más bien, penetramos en su mente y corazón,  una vez conseguido esto logramos la empatía necesaria para que así la relación interpersonal maestro - alumno  fluya  y el proceso de enseñanza-aprendizaje se dé en forma natural. 

3.- Cuando se intenta enseñar de manera forzada, el cerebro se bloquea y deja de aprender,  así que los castigos al ser vistos como amenazas bloquean el aprendizaje y no dejan que los niños expongan sus verdaderos talentos y conocimientos.

4.- El proceso enseñanza - aprendizaje es más eficaz cuando se utiliza la motivación, cuando el niño o joven se siente querido y atendido por su maestro, es garantizado que se logra mayores beneficios: se incrementa la creatividad, la comprensión, la destreza en las materias: matemáticas, física y química, incluso mejoran las relaciones en el aula en la solución de conflictos  entre compañeros. 

5.- A los padres y madres se los debe de guiar y conducir en este proceso formativo del alumno, ya que muchos trabajan fuera del hogar e ignoran su importante rol en la vida del hijo e hija. 

6.- En el hogar, nosotras las mamás, somos el pilar más importante para nuestros hijos e hijas, por lo tanto debemos ofrecer capacitación constante a quien se quede a cargo de ellos mientras nosotros estamos ausentes.

7.- Los maestros debemos tener claro que la inquietud es una característica natural de un niño sano, por lo que antes de comenzar una clase deben de  respirar  profundo, moverse un poco, de esta forma atraeremos su atención y estarán felices y dispuestos para trabajar en la clase.  

8.- Debemos promover más actividades de arte, música y deporte, esto hace que nuestros niños y niñas desgasten su energía y estén tranquilos a la hora de trabajar sentados en una clase. 

9.- Finalmente, utilicemos un lenguaje adecuado para que todos nuestros alumnos lo comprendan. Hay niños y/o jóvenes que aprenden mejor a través de imágenes, otros mucho mejor con sonidos y otros más a través del olfato, gusto o tacto, por lo tanto el maestro debe aprender técnicas de enseñanza que involucren estas vías de comunicación, para llegar a los alumnos y asegurarse así de que todos comprenden  y aprenden los conocimientos que se les está impartiendo. 

Debemos mostrar preocupación por nuestros alumnos, dedicarles atención a cada uno, mostrar interés y crecer junto con ellos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

INFLUENCIA POSITIVA: Cómo decirles NO de otra forma


¡Hoy EDUCAR es diferente! 
Con la influencia del medio tecnológico en la que el mundo entero está a un clic, en el que estamos expuestos a través de las redes sociales, de los chats, etc.  Hoy nos vemos en la obligación como padres de cambiar de estrategias en la formación de nuestros niños y niñas, mismas que debemos aplicar desde que son  pequeños, con el objetivo de poder obtener los resultados que queremos a corto plazo y así gozar de hijos e hijas que aprendan a ser obedientes en valores y principios, para así poder disfrutar de una vida diaria caóticamente feliz. 

Antes de entrar en el tema principal es importante que tengamos presente siempre que somos todo para nuestros hijos, por lo que hay  2 puntos que debemos estar seguros de que nuestros hijos e hijas tienen claro: 

1.- Nuestro hijo (a) debe estar segurísimo de que nosotros: papá y mamá, somos su fuerza, esa fuerza poderosa de amor, y por lo tanto somos quienes más lo aman en el mundo entero y que por ellos tomaremos siempre las mejores decisiones. 

2.- Nuestro hijo (a) debe saber que esa misma fuerza del amor que sentimos por él o ella es la que nos obliga a enseñarle a obedecernos y a educarlo (a) en el bien.
Debemos brindarle a cada uno de nuestros hijos/ as estímulos ricos en su periodo sensitivo (periodo sensitivo es el momento en el que el desarrollo de las capacidades de la persona potencia un determinado aprendizaje) para motivarlo a ser lo que queramos que sea - el periodo sensitivo es de 1 a 3 años y de 4 a 7 años-. 

El periodo sensitivo es una  etapa de la vida en donde hay mayor plasticidad cerebral, por lo que a mayor número de estímulos, hay mejor  calidad de los mismos y por lo tanto mayor enriquecimiento del cerebro. Por lo que debemos aprovecharla  para que reciban, organicen y asimilen la información que necesitamos instalar en ellos y/o lo  que queremos lograr en ellos. 
Esto significa que el niño no nace, ¡se hace!, es decir: se hace músico, se hace deportista, se hace obediente, se hace generoso, se hace irrespetuoso, se hace agresivo, se hace desobediente, etc. Gracias a los estímulos recibidos y a las capacidades de adquirir el aprendizaje.

Esta es una razón por la que, por ejemplo, no debemos permitir que nuestro hijo (a) de 2 años esté frente al televisor 2 o 3 horas. Será un tiempo desperdiciado.
Lo mismo pasaría por ejemplo si a nuestro hijo (a) de un año lo tenemos paseando en el coche por 3 horas.  De igual manera, …será un tiempo desperdiciado.

Es importante saber que hay actividades para cada niño (a) acorde a cada edad que debemos ir aplicando y midiendo para potenciar así su aprendizaje aprovechando su plasticidad cerebral.  

 RECORDEMOS QUE: 
*La persona no puede desarrollarse sobre estímulos no recibidos* 

Con esta larga pero considero, oportuna e importante introducción veamos ahora por qué como padres, madres y maestros nos vemos en la necesidad de variar y/o cambiar de estrategias para formar eficazmente a estos pequeños y pequeñas tan inteligentes de hoy en día. 

LOS SERES HUMANOS RECHAZAMOS LO NEGATIVO 
Por lo que la propuesta HOY es:  trabajemos a la inversa.

De la siguiente manera:

1.- El método de los 3 SÍ
¿CÓMO ES EL MÉTODO DEL SÍ SÍ SÍ? 
Frecuentemente estamos frente a estas personitas que de todo parecieran estar en contra. 
Si los llamamos a comer, a bañarse, a ordenar, a vestirse... todo es un no por respuesta. 
Entonces hagamos preguntas para que respondan un SÍ, lo cual permite abrir su filtro de atención, logrando así que nos escuchen y comprendan mejor. 

Ejemplo: 
Mamá le dice a Rafaella (hija de 4 años y medio) que ordene sus juguetes para comer, bañarse y dormir. 
Mamá regresa a la cocina a terminar de preparar la cena. 
Rafaella decidió no ordenar y seguir jugando. 
Cuando mamá la llama a cenar, se da cuenta que todo sigue en desorden. 

MAMÁ APLICA EL MÉTODO DE LOS 3 SÍ
MAMÁ: "Rafaella, ¿te dije que órdenes? " 
RAFAELLA: "sÍ" 
MAMÁ: "¿lo hacemos juntas?" 
RAFAELLA: "sÍ" 
MAMÁ: (Mientras recogen) "mañana, obedeces a mamá cuando de una orden porque cuando mamá dice algo eso es" 
RAFAELLA: "sí" 

Los 2 sí ... de Rafaella ha permitido que ella se relaje y esté en condiciones de escuchar. 
Mamá hace bien en buscar el tercer sí...
Rafaella con sus 3 SÍ, ha comprendido y ha hecho un acuerdo con mamá … lo que seguramente hará más fáciles las cosas al siguiente día…  ¡PRUÉBALO Y VERÁS! 

2.- Enfócate en lo bueno
Es mejor alabar lo que nuestro hijo (a) hace bien.  
Cuando nuestro hijo (a) actúe mal, debes hacérselo saber. Dialogando en forma tranquila y positiva. 
¡Trátalo(a) como buena persona y será MEJOR! 

3.- Espera lo mejor de cada hijo
Los hijos(as) deben pensar que son capaces porque se los decimos nosotros, ¡sus padres! 

4.-  Haz lo que les dices que haga. 
Frecuentemente no hacemos lo que decimos y confundimos a nuestros hijos (as). 
La educación con el ejemplo une a la familia, es eficaz y preventiva. 

jueves, 4 de mayo de 2017

¡Cómo reforzar en nuestros hijos la conducta que queremos!

Esta vez vamos a conversar sobre cómo reforzar en nuestros hijos la conducta que queremos: orden, responsabilidad, etc.

Todas las mamás luchamos diariamente con nuestros niños y niñas para que se cepillen los dientes, ordenen su ropa, dormitorio, practiquen los buenos modales en la mesa, etc. Y
además insistimos en ellos para eliminar los hábitos inapropiados como el lloriqueo, el descuido y la pereza.
Hay una técnica muy eficaz y útil que la desarrolló el primer sicólogo educativo E.L. Thorndike, en la década de 1920 que se llama: "La Ley del Refuerzo"  que dice: "una conducta que logra consecuencias deseables se va a repetir". Los seres humanos somos motivados por lo que nos agrada. Consideremos esta técnica aplicada para los niños en los siguientes principios:

1.- Las recompensas deben otorgarse con prontitud. 
Para obtener de una recompensa su máxima eficacia hay que ofrecerla poco después de que ha tenido lugar la conducta deseable.  Ejemplo: no le podemos decir a nuestra hija  que si mantiene su cuarto en orden en el mes de julio, tendrá su muñeca para navidad.  La mayoría de los niños no tienen la capacidad mental ni la madurez para mantener en mente una meta a largo plazo y pierden la motivación. El premio debe ser inmediato. 

2.- Utilizar recompensas no materiales o materiales. 
Las recompensas no materiales son: elogios, besos, abrazos y la simple y tradicional atención inmediata. 
Y,  las recompensas materiales: premios que el niño desee o si son niños grandes pueden ser premios monetarios. 

Es importante recordar que este tipo de conductas no se manejan castigando física o verbalmente  a nuestros hijos (as), ni con confrontaciones directas, pues son conductas que reflejan inmadurez e infantilismo, por lo que debemos de aplicar otros recursos a diario sin que ellos se den cuenta.

¡Es muy sabio que nosotros los padres recompensemos a nuestros hijos por conductas que ellos van logrando, hasta con nuestro pequeño travieso! 

3.- También podemos trabajar a la inversa: "una conducta que no se refuerza desaparece en algún momento"
Este proceso los sicólogos lo llaman: EXTINCIÓN, es muy útil para nosotros los padres (mamá y/o papá) que quieren modificar una conducta en nuestros niños. 

Como el más común es el lloriqueo apliquemos un ejemplo en este sentido:
Amanda habla normal pero su madre no la escucha porque está muy ocupada.  Cuando Amanda lloriquea su madre se detiene haber que sucede. Por lo tanto Amanda pasa lloriqueando.  
Para extinguir el lloriqueo, debemos invertir el refuerzo. 
La mamá deberá empezar a escuchar la voz normal de Amanda y ya no cuando lloriquea. 
La mamá deberá enviarle mensajes a Amanda que dicen así: "Amanda mis oídos son raros y no escuchan los lloriqueos" así pasarán 1 o 2 días y la madre deberá prestar caso de inmediato a la voz normal de Amanda y no hacer caso a ningún quejido ni lloriqueo. 
Si ese control se aplica apropiadamente sin duda alguna se logra los resultados que deseamos. 
Lo mismo podemos aplicar con berrinches, también podemos trabajar en equipo con el padre, abuela y tíos que de pronto de involucran y forman parte de la crianza de nuestros niños. 

4.- Nosotros los padres (máma y papá) y maestros también somos vulnerables al refuerzo. 
Debido a que el refuerzo es el mecanismo mediante el cual aprendemos nuevas conductas.   
También los adultos modificamos nuestra conducta según el estímulo positivo o negativo que recibimos de nuestros hijos. 
Ejemplo; 
Si llevamos a nuestro hijo al cine y se muestra muy feliz entonces seguramente lo volveremos a llevar. (Reforzó nuestra conducta)   
Si le decimos a nuestra hija que no haga algo incorrecto y nos responde; "que mala, no te quiero" (la niña lo hace para extinguir la conducta, hay casos en que lo logra).

5.- Finalmente; a veces nosotros los padres y madres reforzamos la conducta indeseable mientras que debilitamos las conductas que valoramos. ¡Esto se trata de los refuerzos accidentales!  
Veamos un ejemplo con una adolescente; 
Alejandra de 16 años pide permiso a su madre para salir por la noche a una fiesta. Su madre dice "no" pero Alejandra sabe que ese "no" es un tal vez porque a eso ha estado acostumbrada. Por lo tanto, Alejandra insiste discutiendo y reclamando lo suficiente hasta obtener un "si".
Esos son los refuerzos accidentales; cuando nosotros, los padres y madres cometemos el error de permitir que tenga éxito la discusión, la pelea, el reclamo, la mala cara o el tratar de negociar. Debemos estar seguros de nuestra postura sobre un asunto, para que nuestros niños y adolescentes sepan que un "no"  significa; absolutamente un no. 

miércoles, 19 de abril de 2017

¿Niños rebeldes o desafiantes? (1 a 5 años)

Constantemente recibo muchas inquietudes con respecto a este tema y es que es muy común que como papás y/o mamás nos cuestionemos acerca del comportamiento de nuestros pequeños y pequeñas en edad preescolar. 

En primera instancia, debo decir en términos generales que son  niños extremadamente inteligentes que cada día nos sorprenden más con cada travesura, ocurrencia o idea, que a menudo no sabemos cómo manejar.

Por un lado nos angustiamos preguntándonos si les estamos dedicando tiempo suficiente o quizás nos cuestionamos si lo estamos engriendo demasiado, ya sea porque es nuestro único hijo, o primer  hijo o quizás porque es el más pequeño de la casa o tal vez porque mamá está esperando a un ñañito(a), o simplemente porque nos envuelve de ternura el participar de cada una de sus acciones… en fin, de cualquier forma nos surgen las mismas interrogantes a todos los papás y mamás y lo único que queremos es formar a hijos(as) educados y cariñosos, sabiendo fortalecer en ellos sus destrezas e inteligencia.

Como primer punto es necesario que tengamos claro que es normal que los niños y niñas  de 1 a 5 años quieran hacer solo lo que ellos quieren, llevar la contraria a papá o mamá, no acatar órdenes, exigir  cosas de mala manera, querer comer lo que más les gusta o querer algo en ese momento y rápido, pues nacen sin ningún control, sienten que están creciendo, son independientes, están  en plena formación, y somos nosotros, sus padres (papá y mamá), quienes debemos de dirigirlos con disciplina, formándoles el carácter y la voluntad. 
Vale recalcar que estos primeros 5 años de vida  serán la base para los próximos años. 

¿Cómo dirigir/ formar a los niños en la disciplina? 
Mucho se ha escrito sobre una disciplina rígida, disciplina permisiva, disciplina positiva, etc, y efectivamente podríamos hablar de muchos estilos para aplicarla. En mi opinión, la mejor disciplina es aquella que deja claro la autoridad, mando y control que ejercen los padres con un auténtico amor, basado en firmeza y razonamiento, en donde niños y padres se traten con respeto, cordialidad y confianza, que promueve el bienestar y formación del niño. 

Por supuesto esta forma de disciplinar exige mucho de nosotros como padres, pues se requiere de dedicación, paciencia, constancia, esfuerzo, diligencia, trabajo diario, entusiasmo y mucho amor, que nunca nos ha de faltar. 

Para explicar la forma de disciplinar que aconsejo, a continuación describo 5 fundamentos que debemos tener en cuenta para aplicar este método: 

1.- RESPETO 
Inculcar respeto por los padres desde que son bebés es el factor crucial en la educación de los niños. 
Es imperativo que los niños aprendan a respetar a sus padres porque es la base de su trato con la gente en el futuro. 
Si queremos que nuestros hijos acepten nuestros valores cuando lleguen a la adolescencia entonces debemos inculcarles respeto con nuestro ejemplo, desde los primeros años en la infancia. 
No podemos permitir (mamá/papá)  jamás una insolencia, mala educación o actitud desafiante de parte de nuestros hijos (as). 
Los niños tienen derecho a decir lo que sienten, pero de manera respetuosa y educada.

2.- TRATO CORDIAL 
Debemos de ser cordiales con nuestros hijos (as) aún cuando los disciplinamos, eso es primordial para que ellos (as) sientan que lo que papá o mamá rechaza es el mal comportamiento o la conducta desafiante, más no a los hijos (as). 

3.- COMUNICACIÓN 
La mejor oportunidad para comunicarse suele ser después de una acción disciplinaria. No hay nada que nos acerque más a nosotros los padres con nuestros hijos (as)  que el ganar después de haber sido desafiados con insolencia por nuestros hijos. 
La demostración de autoridad de los padres es algo que reconstruye el respeto como ningún otro proceso puede hacerlo y con seguridad los niños (as)  revelarán su amor después de que se sequen sus lágrimas, después de una confrontación en la que ganen los adultos. 
Luego del desahogo emocional los niños (as) quieren acurrucarse con nosotros sus padres y debemos recibirlos  con los brazos abiertos llenos de amor.

4.- HABLAR SIN GRITOS NI CRÍTICAS 
Debemos mostrar autoridad con calma y tranquilidad, no hay ninguna razón que justifique gritar a nuestros pequeños o criticarlos ya sea en público o privado. Eso daña a los niños. 
Debemos ser firmes y amorosos en todo momento. 

5.- AMOR Y DISCIPLINA 
 Establecer un equilibrio entre  amor y control es lo que debemos buscar siempre en los primeros años si queremos adolescentes sanos y responsables.

miércoles, 5 de abril de 2017

¿Por qué los niños siempre quieren ganar?

La primera razón y más importante es porque los hace sentirse bien. Los niños que ganan se centran en repetir una y otra vez  la sensación de bienestar que les provoca la acción de ganar.  Y esto tiene una explicación biológica, pues cada vez que el niño (a) gana segrega una hormona que hace que la dopamina (neurotransmisor) aumente, lo que hace que el niño (a) sienta bienestar y desee elaborar nuevos planes y objetivos que lo motivan a tener estrategias y volver a ganar, obteniendo más recompensas y se prepare para repetir la sensación de satisfacción. Por eso, sí el niño ha ganado una vez querrá ganar muchas veces. 
Y la experiencia será cada vez será más gratificante porque se siente relajado, tranquilo, sin miedos, sin angustias,  se concentra, mejora sus capacidades cognitivas y se hacen más creativos. ¡Por eso los niños (as) de cualquier edad siempre quieren ganar! 

Sin embargo; sabemos, que algunas veces se pierde ....y es importante conocer:

¿Cómo le enseñamos a nuestro hijo(a) que a veces se pierde, sin que también pierda la motivación?

Primero debemos tener en consideración los sentimientos de nuestros hijos (as) cuando han perdido, respetarlos y ayudarlos a que comprendan que es normal sentirse así: mal humorados, fastidiados, vencidos y/o frustrados. Lo que sienta dependerá del carácter de cada hijo(a), lo que debemos de tener en cuenta como padres es que de cualquier forma en ese momento necesitan de nuestro respaldo y apoyo.

Una vez hayamos aclarado dichas emociones, el mensaje que como padres debemos de trasmitirle a nuestro hijo(a) es  que no existen los fracasos sino los resultados.... por lo tanto, hay que intentarlo una y otra vez. 
La clave está en que debe concentrarse en la actividad, enfocarse en el juego/acción para conseguir el resultado que desea, es decir, para ganar. 
Debemos ayudar a nuestro hijo(a)  a pensar en diversas estrategias que deberán ir cambiando hasta obtener el resultado deseado.
Desde que son pequeños debemos motivar los juegos, paseos y tiempo en familia, pues esos instantes son los mejores para enseñarles mientras compartimos con ellos momentos que seguramente serán inolvidables,  y esas lecciones son las que recordarán toda su vida.  

viernes, 24 de marzo de 2017

Comunicación con nuestros hijos

La comunicación en la educación de los hijos es fundamental. Lo sabemos como concepto, pero muchas veces no sabemos cómo, de qué manera o en qué consiste la comunicación  con nuestros hijos.
Este tema me parece indispensable para nosotros los padres. Pues desde que iniciamos con este maravilloso rol de ser papá y/o mamá cambia completamente nuestra vida.

La comunicación con nuestros hijos inicia desde la concepción en el caso de la mamá y desde el nacimiento en el caso del papá…. aunque pensemos que no nos  entienden o que no nos escuchan, pues científicamente se ha probado que sí, nuestros hijos están conectados con nosotros sin ninguna duda … y esto lo vamos percibiendo en la medida en la que van creciendo. Si están acostumbrados a escucharnos el vínculo se fortalece y todo será más fluido. La comunicación es la única forma de crear ese lazo irrompible con nuestros hijos. Por eso a pesar de que en el mundo en que vivimos lo que más nos hace falta es tiempo, sobre todo cuando mamá y/o papá trabajan fuera de casa, dediquémosles un tiempo importante a diario a nuestros hijos.

A continuación les menciono algunos tips para tener una buena comunicación con nuestros hijos:  

1. En la educación de los hijos debemos prestar mucha atención en las palabras, en la manera en como le hablamos porque esas palabras pueden definir a un niño de por vida. Otras de las cosas que debemos tener muy presente es que la paciencia y, sobretodo, respeto, son muy importantes en la vida de un niño.

2. Una de las estrategias para desarrollar habilidades es a través de la lectura. En casa acostumbrémonos  a leerle a nuestros hijos desde muy pequeños.  Lo ideal, es hacerlo desde que son bebés para así incluso ir inculcándoles la lectura. Ej: leerles un cuento todas las noches antes de dormir. 

3. Cuando el niño haya hecho algo mal,  le explicamos y después le decimos que es lo correcto. A los niños les encanta saber las razones, así que estarán fascinados escuchándonos. Luego de la explicación dale a tu hijo un abrazo y dile: ” No pasa nada”. Al hacer esto se crean sentimientos positivos en ellos, se sienten acogidos y se relajan. 

4. Evitemos llamar a nuestros hijos con nombres despectivos, porque esto se convierte en una parte de su diccionario psicológico en su concepto de sí mismo.
Permíteles explorar y equivocarse (retroalimentación). Dile a tu hijo lo maravilloso, dulce e inteligente que es y que está bien cometer errores y volver a intentarlo. Los ejercicios de legos, bloques, construcciones, rompecabezas, que armen y desarmen, los ayuda mucho, para que intenten una y otra vez lo que desean lograr.

5. Papá y mamá somos la referencia principal de nuestros hijos; tratémoslos siempre con amor. Independientemente de la edad que tengan.  Así como los tratamos, ellos se perciben y se crean conceptos internos de sí mismos que difícilmente alguien puede cambiar.  

6. Enseñemos a nuestros hijos  a controlar sus emociones y por lo tanto su comportamiento, a pesar de tu estado de ánimo tomate un tiempo y ayúdalo a que descubra qué le pasa. 
Ej: Cuando está llorando y sabemos que tiene hambre , pero no lo dice. Entonces le hacemos la pregunta ¿qué tienes? ¿Hambre?.. y aquí viene la explicación:  Vamos a comer,  pero necesito saber qué te pasa por lo que debes calmarte y tratar que yo comprenda que tienes hambre para que pueda darte la comida. Esto es muy importante para que él se vaya conociendo.

7. Educar a un hijo en la autodisciplina le dará confianza para sobresalir en todas las áreas de su vida, por lo que en su rutina diaria los hábitos son indispensables.  

8. Para fomentar la comunicación debemos dedicarnos a tener diálogos con nuestros hijos. Desde que van al jardín debemos preguntarles diariamente cómo le fue, que hizo, con quién jugó, cuáles son sus amigos y amigas, en fin… las preguntas que vayan surgiendo en la conversación. Debe ser un momento exclusivo para la conversación, sin televisión, celular, ipad, y demás entretenimientos. Estos son los momentos que inclusive recordarán toda su vida. 
Hay niños y niñas callados que tienen respuestas cortas o simplemente se les dificulta iniciar un diálogo; para ello,  ¡empecemos nosotros! contémosle nosotros cómo nos fue, qué hicimos, con quién estuvimos y qué alegría sentimos al encontrarnos ahora con él/ella, así poco a poco este niño/a "tímido" se irá soltando y habituando a dialogar o iniciar la conversación con nosotros, sus padres.  

Una buena comunicación familiar les dará a tus hijos las herramientas necesarias a la hora de enfrentarse a cualquier tipo de relación social fuera del hogar, como en la escuela o en el trabajo en un futuro. 

Habla con tus hijos; hazles saber que estás allí para oírlos y entenderlos; aprende a escucharlos y no te cierres a decir que no antes de haberlos oído. Míralos a los ojos cuando hables con ellos. 

Cuida también las palabras que dices en frente de ellos; utiliza un lenguaje cordial y evita las palabras fuera de contexto o también llamadas “malas palabras”. Enséñales a siempre decir palabras como “gracias”, “por favor”, “buenos días” y “con permiso”.

Tengamos presente siempre que a pesar de los avances de la tecnología y de todos los desarrollos en el mundo, nunca caducarán los buenos consejos, los buenos hábitos, los buenos sentimientos… que solo se arraigan en nuestros hijos a través de las palabras, los diálogos y el buen ejemplo de nosotros, sus padres.