lunes, 26 de junio de 2017

Docentes, papás y mamás: ¡Exijamos una educación personalizada!

Lo que me motivó a escribir este tema es mi deseo de compartir con ustedes: mamás y papás, aprendizajes que como educadora voy recopilando a diario. Nuestros niños y niñas requieren de una correcta instrucción, una educación personalizada para que cada niño (a), y que padres y madres sean guiados por una docente involucrada, analítica y manteniendo atención permanente en las acciones de su pequeño(a).

A continuación, algunos puntos importantes que considero son una herramienta para padres, madres y docentes, contribuyendo así a que  podamos mejorar la educación, para que nuestros niños y niñas se formen en un clima enriquecedor en toda su etapa formativa, dentro de un ambiente escolar, creciendo seguros, tranquilos y felices.

Para iniciar es indispensable partir de un concepto básico: no existen los mal llamados “niños problema”, porque generalmente son la causa de una educación generalizada, lógica y básica, con docentes poco o nada involucrados. 

Ahora sí empezamos con los puntos:

1.- Todos los educadores, para lograr resultados exitosos en su proceso enseñanza - aprendizaje requerimos observar y saber escuchar a nuestros alumnos, para entender sus diversos comportamientos y lograr una mayor comunicación. 

2.- Al aprender a escucharlos y a observarlos, como docentes conseguimos no juzgar negativamente, más bien, penetramos en su mente y corazón,  una vez conseguido esto logramos la empatía necesaria para que así la relación interpersonal maestro - alumno  fluya  y el proceso de enseñanza-aprendizaje se dé en forma natural. 

3.- Cuando se intenta enseñar de manera forzada, el cerebro se bloquea y deja de aprender,  así que los castigos al ser vistos como amenazas bloquean el aprendizaje y no dejan que los niños expongan sus verdaderos talentos y conocimientos.

4.- El proceso enseñanza - aprendizaje es más eficaz cuando se utiliza la motivación, cuando el niño o joven se siente querido y atendido por su maestro, es garantizado que se logra mayores beneficios: se incrementa la creatividad, la comprensión, la destreza en las materias: matemáticas, física y química, incluso mejoran las relaciones en el aula en la solución de conflictos  entre compañeros. 

5.- A los padres y madres se los debe de guiar y conducir en este proceso formativo del alumno, ya que muchos trabajan fuera del hogar e ignoran su importante rol en la vida del hijo e hija. 

6.- En el hogar, nosotras las mamás, somos el pilar más importante para nuestros hijos e hijas, por lo tanto debemos ofrecer capacitación constante a quien se quede a cargo de ellos mientras nosotros estamos ausentes.

7.- Los maestros debemos tener claro que la inquietud es una característica natural de un niño sano, por lo que antes de comenzar una clase deben de  respirar  profundo, moverse un poco, de esta forma atraeremos su atención y estarán felices y dispuestos para trabajar en la clase.  

8.- Debemos promover más actividades de arte, música y deporte, esto hace que nuestros niños y niñas desgasten su energía y estén tranquilos a la hora de trabajar sentados en una clase. 

9.- Finalmente, utilicemos un lenguaje adecuado para que todos nuestros alumnos lo comprendan. Hay niños y/o jóvenes que aprenden mejor a través de imágenes, otros mucho mejor con sonidos y otros más a través del olfato, gusto o tacto, por lo tanto el maestro debe aprender técnicas de enseñanza que involucren estas vías de comunicación, para llegar a los alumnos y asegurarse así de que todos comprenden  y aprenden los conocimientos que se les está impartiendo. 

Debemos mostrar preocupación por nuestros alumnos, dedicarles atención a cada uno, mostrar interés y crecer junto con ellos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

INFLUENCIA POSITIVA: Cómo decirles NO de otra forma


¡Hoy EDUCAR es diferente! 
Con la influencia del medio tecnológico en la que el mundo entero está a un clic, en el que estamos expuestos a través de las redes sociales, de los chats, etc.  Hoy nos vemos en la obligación como padres de cambiar de estrategias en la formación de nuestros niños y niñas, mismas que debemos aplicar desde que son  pequeños, con el objetivo de poder obtener los resultados que queremos a corto plazo y así gozar de hijos e hijas que aprendan a ser obedientes en valores y principios, para así poder disfrutar de una vida diaria caóticamente feliz. 

Antes de entrar en el tema principal es importante que tengamos presente siempre que somos todo para nuestros hijos, por lo que hay  2 puntos que debemos estar seguros de que nuestros hijos e hijas tienen claro: 

1.- Nuestro hijo (a) debe estar segurísimo de que nosotros: papá y mamá, somos su fuerza, esa fuerza poderosa de amor, y por lo tanto somos quienes más lo aman en el mundo entero y que por ellos tomaremos siempre las mejores decisiones. 

2.- Nuestro hijo (a) debe saber que esa misma fuerza del amor que sentimos por él o ella es la que nos obliga a enseñarle a obedecernos y a educarlo (a) en el bien.
Debemos brindarle a cada uno de nuestros hijos/ as estímulos ricos en su periodo sensitivo (periodo sensitivo es el momento en el que el desarrollo de las capacidades de la persona potencia un determinado aprendizaje) para motivarlo a ser lo que queramos que sea - el periodo sensitivo es de 1 a 3 años y de 4 a 7 años-. 

El periodo sensitivo es una  etapa de la vida en donde hay mayor plasticidad cerebral, por lo que a mayor número de estímulos, hay mejor  calidad de los mismos y por lo tanto mayor enriquecimiento del cerebro. Por lo que debemos aprovecharla  para que reciban, organicen y asimilen la información que necesitamos instalar en ellos y/o lo  que queremos lograr en ellos. 
Esto significa que el niño no nace, ¡se hace!, es decir: se hace músico, se hace deportista, se hace obediente, se hace generoso, se hace irrespetuoso, se hace agresivo, se hace desobediente, etc. Gracias a los estímulos recibidos y a las capacidades de adquirir el aprendizaje.

Esta es una razón por la que, por ejemplo, no debemos permitir que nuestro hijo (a) de 2 años esté frente al televisor 2 o 3 horas. Será un tiempo desperdiciado.
Lo mismo pasaría por ejemplo si a nuestro hijo (a) de un año lo tenemos paseando en el coche por 3 horas.  De igual manera, …será un tiempo desperdiciado.

Es importante saber que hay actividades para cada niño (a) acorde a cada edad que debemos ir aplicando y midiendo para potenciar así su aprendizaje aprovechando su plasticidad cerebral.  

 RECORDEMOS QUE: 
*La persona no puede desarrollarse sobre estímulos no recibidos* 

Con esta larga pero considero, oportuna e importante introducción veamos ahora por qué como padres, madres y maestros nos vemos en la necesidad de variar y/o cambiar de estrategias para formar eficazmente a estos pequeños y pequeñas tan inteligentes de hoy en día. 

LOS SERES HUMANOS RECHAZAMOS LO NEGATIVO 
Por lo que la propuesta HOY es:  trabajemos a la inversa.

De la siguiente manera:

1.- El método de los 3 SÍ
¿CÓMO ES EL MÉTODO DEL SÍ SÍ SÍ? 
Frecuentemente estamos frente a estas personitas que de todo parecieran estar en contra. 
Si los llamamos a comer, a bañarse, a ordenar, a vestirse... todo es un no por respuesta. 
Entonces hagamos preguntas para que respondan un SÍ, lo cual permite abrir su filtro de atención, logrando así que nos escuchen y comprendan mejor. 

Ejemplo: 
Mamá le dice a Rafaella (hija de 4 años y medio) que ordene sus juguetes para comer, bañarse y dormir. 
Mamá regresa a la cocina a terminar de preparar la cena. 
Rafaella decidió no ordenar y seguir jugando. 
Cuando mamá la llama a cenar, se da cuenta que todo sigue en desorden. 

MAMÁ APLICA EL MÉTODO DE LOS 3 SÍ
MAMÁ: "Rafaella, ¿te dije que órdenes? " 
RAFAELLA: "sÍ" 
MAMÁ: "¿lo hacemos juntas?" 
RAFAELLA: "sÍ" 
MAMÁ: (Mientras recogen) "mañana, obedeces a mamá cuando de una orden porque cuando mamá dice algo eso es" 
RAFAELLA: "sí" 

Los 2 sí ... de Rafaella ha permitido que ella se relaje y esté en condiciones de escuchar. 
Mamá hace bien en buscar el tercer sí...
Rafaella con sus 3 SÍ, ha comprendido y ha hecho un acuerdo con mamá … lo que seguramente hará más fáciles las cosas al siguiente día…  ¡PRUÉBALO Y VERÁS! 

2.- Enfócate en lo bueno
Es mejor alabar lo que nuestro hijo (a) hace bien.  
Cuando nuestro hijo (a) actúe mal, debes hacérselo saber. Dialogando en forma tranquila y positiva. 
¡Trátalo(a) como buena persona y será MEJOR! 

3.- Espera lo mejor de cada hijo
Los hijos(as) deben pensar que son capaces porque se los decimos nosotros, ¡sus padres! 

4.-  Haz lo que les dices que haga. 
Frecuentemente no hacemos lo que decimos y confundimos a nuestros hijos (as). 
La educación con el ejemplo une a la familia, es eficaz y preventiva.