miércoles, 12 de julio de 2017

¿Cómo educar a nuestros hijos?


Cuando nuestro hijo (a) haga algo indebido actuemos de la siguiente manera: 
Educar a nuestros hijos no es tarea fácil. La herencia genética no equipa al niño con actitudes apropiadas, pues los niños aprenden lo que se les enseña, por lo que debemos de formarlos desde que son pequeños para instalar en ellos lo correcto. Aquí les comparto unas técnicas sencillas y muy eficientes, que si las seguimos con regularidad podemos tener excelentes resultados en su formación:

1.- Evitemos utilizar palabras negativas tales como: "no, ¡tú eres malcriado!", "siempre haces lo mismo", "eres tonto". Mejor usemos: "deja de molestar a tu hermano", "evita hacer lo que te hace daño", "ni pienses en desobedecer", "¿a quien le respondes así?".
2.- Dale las razones porque a nuestro hijo(a) le encanta saber las explicaciones del por qué no o del por qué sí. 
3.- Digámosle lo que es correcto hacer y para qué es correcto hacerlo. 
4.- Hablémosle con positivismo y amor porque nuestro hijo (a) requiere sentirse acogido, de esta forma se relaja y es mucho más fácil llegar a él con efectividad. 

En general nuestros hijos(as) saben lo que hicieron mal y entenderán lo suficiente cuando los vayamos a disciplinar, es mejor siempre mantener el control de nuestros sentimientos, hablarles con amabilidad, con  paciencia y sobre todo con respeto. 

Autoestima del niño 
Nuestros hijos(as) se ven a sí mismos a través de los ojos de su mamá y papá, por lo que  constantemente están buscando su aprobación. 
Desde que son bebes sienten las emociones de sus progenitores, pero no son conscientes de ello y no saben por qué están sintiendo coraje, tristeza, dolor, alegría o culpa. Es importante no tratar de ocultarles a nuestros hijos (as) nuestras emociones, eso no funciona. Debemos decirles lo que estamos sintiendo de forma muy sutil y acorde a lo que ellos puedan conocer, siempre tratando de estar bien por ellos y para ellos. Cuando sonreímos ellos se sienten amados y aceptados. 

Comunicación con nuestros hijos 
Es muy importante enseñar a nuestros hijos(as) a controlar sus emociones y por lo tanto su comportamiento. Educar a nuestros hijos(as) en la autodisciplina les dará confianza para sobresalir en todas las áreas de su vida. 

¿Cómo logramos una buena comunicación?
Este punto es fundamental en todo tipo de relación interpersonal. 
Una buena comunicación familiar les da a nuestros hijos las herramientas necesarias a la hora de enfrentarse a cualquier tipo de relación social fuera del hogar, como en la escuela, colegio, universidad y trabajo. 
Hablar con nuestros hijos, escucharlos, entenderlos, que ellos sepan que estamos allí, mirarlos a los ojos, cuidar nuestras palabras, frases, usar un lenguaje cordial, buenos modales, evitar las malas palabras, son puntos esenciales para establecer y mantener una buena comunicación diaria con nuestros hijos. 

Respeto y valores
Lo más importante para enseñar respeto y valores es dando el ejemplo: que exista una congruencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos. 
El que nuestros hijos(as) sean exitosos y triunfadores depende absolutamente de nosotros sus progenitores. Nuestros niños (as) no nacen se hacen. 
Tenemos que formarlos día a día mediante buenos hábitos que son los que forman su carácter y personalidad. 

lunes, 26 de junio de 2017

Docentes, papás y mamás: ¡Exijamos una educación personalizada!

Lo que me motivó a escribir este tema es mi deseo de compartir con ustedes: mamás y papás, aprendizajes que como educadora voy recopilando a diario. Nuestros niños y niñas requieren de una correcta instrucción, una educación personalizada para que cada niño (a), y que padres y madres sean guiados por una docente involucrada, analítica y manteniendo atención permanente en las acciones de su pequeño(a).

A continuación, algunos puntos importantes que considero son una herramienta para padres, madres y docentes, contribuyendo así a que  podamos mejorar la educación, para que nuestros niños y niñas se formen en un clima enriquecedor en toda su etapa formativa, dentro de un ambiente escolar, creciendo seguros, tranquilos y felices.

Para iniciar es indispensable partir de un concepto básico: no existen los mal llamados “niños problema”, porque generalmente son la causa de una educación generalizada, lógica y básica, con docentes poco o nada involucrados. 

Ahora sí empezamos con los puntos:

1.- Todos los educadores, para lograr resultados exitosos en su proceso enseñanza - aprendizaje requerimos observar y saber escuchar a nuestros alumnos, para entender sus diversos comportamientos y lograr una mayor comunicación. 

2.- Al aprender a escucharlos y a observarlos, como docentes conseguimos no juzgar negativamente, más bien, penetramos en su mente y corazón,  una vez conseguido esto logramos la empatía necesaria para que así la relación interpersonal maestro - alumno  fluya  y el proceso de enseñanza-aprendizaje se dé en forma natural. 

3.- Cuando se intenta enseñar de manera forzada, el cerebro se bloquea y deja de aprender,  así que los castigos al ser vistos como amenazas bloquean el aprendizaje y no dejan que los niños expongan sus verdaderos talentos y conocimientos.

4.- El proceso enseñanza - aprendizaje es más eficaz cuando se utiliza la motivación, cuando el niño o joven se siente querido y atendido por su maestro, es garantizado que se logra mayores beneficios: se incrementa la creatividad, la comprensión, la destreza en las materias: matemáticas, física y química, incluso mejoran las relaciones en el aula en la solución de conflictos  entre compañeros. 

5.- A los padres y madres se los debe de guiar y conducir en este proceso formativo del alumno, ya que muchos trabajan fuera del hogar e ignoran su importante rol en la vida del hijo e hija. 

6.- En el hogar, nosotras las mamás, somos el pilar más importante para nuestros hijos e hijas, por lo tanto debemos ofrecer capacitación constante a quien se quede a cargo de ellos mientras nosotros estamos ausentes.

7.- Los maestros debemos tener claro que la inquietud es una característica natural de un niño sano, por lo que antes de comenzar una clase deben de  respirar  profundo, moverse un poco, de esta forma atraeremos su atención y estarán felices y dispuestos para trabajar en la clase.  

8.- Debemos promover más actividades de arte, música y deporte, esto hace que nuestros niños y niñas desgasten su energía y estén tranquilos a la hora de trabajar sentados en una clase. 

9.- Finalmente, utilicemos un lenguaje adecuado para que todos nuestros alumnos lo comprendan. Hay niños y/o jóvenes que aprenden mejor a través de imágenes, otros mucho mejor con sonidos y otros más a través del olfato, gusto o tacto, por lo tanto el maestro debe aprender técnicas de enseñanza que involucren estas vías de comunicación, para llegar a los alumnos y asegurarse así de que todos comprenden  y aprenden los conocimientos que se les está impartiendo. 

Debemos mostrar preocupación por nuestros alumnos, dedicarles atención a cada uno, mostrar interés y crecer junto con ellos.