Vemos a diario cómo cambia el mundo, la tecnología avanza, los niños cada día nacen más inteligentes, sin embargo, la educación es la misma desde hace años. El sistema educativo en nuestro país no cambia. Lamentablemente es así y por eso decidí escribir al respecto, porque nuestro sistema en vez de beneficiar a nuestros niños y jóvenes, los afecta a corto, mediano y largo plazo.
A continuación vamos a analizar el por qué y cómo podemos cooperar desde nuestro rol de padres y madres para que nuestros niños y jóvenes desarrollen sus habilidades, talentos y capacidades de forma óptima, logrando así adultos exitosos y eficientes en todas sus áreas.
Revisemos las encuestas realizadas a niños, madres e incluso a docentes carismáticos:
Los niños respondieron de la siguiente manera:
1. ¿A ti te gusta la escuela?
- No, porque los profesores son regañones
- No, porque los profesores tienen favoritos y eso se nota
- No, porque los profesores hablan mucho pero no nos preguntan ni nos escuchan
- No, porque nos bajan puntos y no nos explican porque
- No, porque los profeS son amargados
- No porque mandan muchas tareas los viernes y los fines de semana son para descansar
Las mamás respondieron de la siguiente manera:
2. ¿Qué es para ti la escuela?
- Debemos ocultar los problemas familiares en la escuela porque a nuestros hijos los etiquetan
EJEMPLO:
Es hijo de padres divorciados por eso tiene ese genio.
Su mamá está de viaje por eso se siente abandonado.
Está pasando por problemas económicos por eso es agresivo o tímido.
- No ven lo positivo de los niños si no busca los defectos
- Exigen la excelencia basada en notas académicas cuando hay niños que tienen otros talentos como el arte o el deporte.
- Dicen que tienen un sistema de valores pero no los practican
- No, porque cuando mi hijo hace algo bien nunca lo felicitan
Los docentes que en realidad tiene vocación expresaron lo siguiente:
- La educación es arcáica
- Tenemos a muchos alumnos por clase y no nos alcanza el tiempo para involucrarnos con todos
- Cada niño es un mundo y no nos permiten ayudar de forma personalizada a cada uno
- No hay calidad humana
- La tecnología cambia y avanza y a los niños no se les enseña tecnología y ciencia positiva, solo se ataca a la tecnología y eso fomenta la rebeldía en niños y jóvenes que viven inmersos en ella.
- Se les da música y arte, sin embargo a los niños no les gusta porque es de la época pasada en vez de variar lo pasado y lo moderno para generar más interés y motivación.
Después de evaluar todos los comentarios llegamos a la conclusión de que si el ser humano es tan diferente y cada uno aprende de forma única, por qué se imparte una misma forma educativa para todos por igual.
El gobierno comete el mismo error, califica a todos por igual y no se da cuenta de que cada niño y joven tienen talentos y habilidades distintas. Está en manos de ellos potenciar dichas capacidades y lo que hacen es frustrar al niño y joven hasta lograr que no quieran ir a la escuela o colegio respectivamente.
Los colegios hacen creer a padres y madres de familia que sus hijos son incapaces para ciertas o todas las cosas que ellos exigen y que por eso fracasarán en la vida y eso es completamente FALSO.
Hay niños que pasan todo el colegio castigados, en terapias extracurriculares o sencillamente anulados porque no pueden con ciertas materias. Nuestros niños y jóvenes tienen pasiones y el sistema educativo las mata.
Las herramientas que usan los docentes para obtener resultados positivos en los niños es el terror, pánico y miedos diciéndoles por ejemplo: si no sabes matemáticas entonces te quedas de año o sino compartes tu raqueta entones no compites en ping - pong. En vez de usar un lenguaje positivo y explicar lo que deben hacer los estudiantes para obtener resultados óptimos y eficaces, prefieren usar el lado negativo dándole al cerebro el mensaje equivocado de insatisfacción y mediocridad.
Cualquier niño que no te ponga la atención enseguida, lo que te quiere decir es que la metodología que estás usando no es la adecuada. Tenemos 3 canales de comunicación:
l. Los de pensamiento visual trabajan mucho con esquemas, interacciones, observando las cosas.
2. Los de pensamiento auditivo trabajan mucho escuchando sonidos
3. Los de pensamiento sensorial trabajan mucho tocando y palpando
Entonces los docentes deberían de enseñar bajo la perspectiva de los 3 canales de comunicación.
El sicólogo HOWARD GARDNER dice que hay 8 tipos inteligencias múltiples: lingüística, lógico-matemático, espacial, musical, corporal, intrapersonal, interpersonal y naturalista. Es imposible enseñar a todos por igual.
El sistema educativo te juzga y te critica…. te hace sentir raro y diferente sino sigues los parámetros de las materias que ellos imponen que apruebes, ¡y a eso lo llaman excelencia!
Los niños son etiquetados como inquietos o hiperactivos y no se dan cuenta que estamos en frente a niños creativos, demasiado inteligentes y muchas veces maduros por eso no encajan con el sistema educativo.
Sin embargo, gracias a esa diferencia muchos son los que logran el éxito, eficiencia y ser útiles en la sociedad siendo grandes profesionales, grandes artistas, grandes seres humanos y van marcando una interesante huella en el país.
El conflicto radica en que muchos maestros son muy teóricos, poco prácticos y la mayoría de ellos no son felices. Por estar mal pagados, por ser poco reconocidos o por no ser valorados. Esas son las causas de su falta de entusiasmo, por lo que se sienten poco importantes en la sociedad y no tienen ganas de innovar.
Estamos consientes de que tenemos neuronas espejos y si los maestros se sienten así entonces cómo esperamos que los alumnos estén felices de asistir a la escuela y aprender. Allí empieza el problema.
Los maestros deben reconocer la labor importante que tienen, la conexión emocional que deben lograr con sus alumnos, que deben ganarse el corazón y el respeto de ellos y no fomentar la rebeldía.
Los maestros deben sembrar un capital inmensurable comprendiendo que CONSTRUYEN y CREAN vidas.
No podemos permitir que los alumnos se apaguen, que pierdan la motivación, que pierdan su curiosidad y las ganas de descubrir y de explorar.
En las investigaciones realizadas se ha comprobado que los niños a los cuales no les ponen un número o una calificación son mucho más felices.
El sistema educativo necesita dar amor, dar cariño y dar alegría. Necesita líderes positivos y disfrutar la sencillez de la vida. El mundo necesita gente que piense, gente creativa, gente que construya empresas y que cambie el mundo.
El sistema educativo lo que hace es frenar la creatividad y convertir en máquinas a los alumnos presionándolos para obtener un mayor puntaje, por tanto deberíamos incluir en el sistema educativo materias como: disfrutologia y liderazgo positivo.
Es cierto que las matemáticas y la ciencia son importantes pero la música, el arte y el deporte también. El aprendizaje tiene que ver con conectar las emociones, si el ser humano se siente bien está en capacidad de aprender con interés y no olvida lo que aprende. La emoción contextualiza.
El sistema educativo debería enseñar a superar el fracaso, debería enseñar nutrición y así se evitarían muchísimas enfermedades como la diabetes, porque ese niño sabría la importancia de cuidarse ya que sabemos que en los primeros 16 años se alimenta el cerebro con los mensajes y hábitos que debe interiorizar el ser humano, es decir, los mismos niños se hubieran educado para que en un futuro no se enfermen.
Un día Aristóteles dijo “educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto”
¡Lo que nos conecta con cada persona es su propio ser!
En los años 90 se puso de moda el déficit de atención con hiperactividad, más conocido como ADHD por sus siglas en ingles, que es un niño inquieto y que no se concentra, a lo que le dejaban a decisión de la madre y padre si medicar a su niño o no. Es una manera fácil de deshacerse de los niños creativos, curiosos, inquietos y preguntones.
Hoy en día eso ha sido re-evaluado en forma importante porque se ha comprobado que esos niños son los que realmente llegan lejos. Cuando el cerebro se cuestiona necesita una respuesta y el cerebro está hecho para aprender. Las maestras no tienen el derecho de etiquetar a los niños inquietos o curiosos con ADHD u OTRO TRASTORNO porque provocan estrés a los padres y eso les transmiten a los niños.
El sistema educativo lo que debe hacer es canalizar la energía de nuestro niño y potencializar sus habilidades y capacidades que sin duda tiene.
Hay niños que tienen atención y memoria selectiva, niños que presentan inmadurez, niños que tienen timidez, etc todas estas características requieren de paciencia y tiempo para que los niños se desarrollen y avancen. Con estimulación, motivación adecuada y constante, todos los niños salen adelante. Los niños deben ser tratados como seres únicos dándoles mensajes positivos y alegres.
¡Exijamos una atención personalizada, en donde nuestros niños y jóvenes disfruten de sus 12 años de escolaridad, logrando optimizar sus talentos, habilidades y capacidades!
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