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miércoles, 22 de marzo de 2017

Mi hijo no me obedece


A menudo muchas madres y padres de familia me consultan sobre qué hacer cuando sus pequeños hijos e hijas no acatan órdenes.
¡Me ponen algunos ejemplos del día a día que suenan familiares a todos!
"A comer y espera mami, a bañarte y no quiero, a guardar y no quiere guardar y así miles de ejemplos que todos; seamos padres o madres conocemos muy bien".

Solo es cuestión de que Mamá o papá den una orden y el niño o niña hace todo lo contrario,  y los padres tienen dos opciones: enojarse  y alzar la voz haciendo valer  la autoridad, o  “tranzar” dejándolo hacer primero lo que el/ella  dice para que después cumpla con la orden dada… papá y/o mamá concluyen el episodio pensando “siempre se sale con la suya”.   En el caso de que papá y/o mamá deciden hacer valer su autoridad los pequeños contestan de mala manera o huyen haciendo caso omiso ante la consigna, lo que ocasiona una batalla que termina en guerra perdida de los padres creando un ambiente familiar de gritos y malas caras. Esto por supuesto causa desesperación y frustración en los padres que por lo general terminan siempre cediendo ante las “decisiones” de sus pequeños hijos e hijas  para evitar esta escena que  en diferentes circunstancias, lugares y momentos  se repite varias veces al día.

Voy a explicar de forma sencilla este comportamiento y la  manera de afrontarlo con éxito.

Los niños y niñas que presentan un comportamiento terco, respondón y/o mal educado sólo lo utilizan para mostrarse firmes en sus opiniones con el único objetivo de hacer valer "su derecho". Son niños muy inteligentes, piensan que es correcto lo que ellos sienten y debemos nosotros sus progenitores actuar con mayor inteligencia que ellos para desde muy pequeños hacerlos razonar. Justamente este comportamiento nos muestra que están preparados para ello.

Entre las características de estos pequeños y pequeñas están que  son bastante inquietos, extrovertidos, creativos, chistosos, sensibles,  incluso hasta llorones  porque a veces piensan más rápido de lo que pueden hablar y pensando que no comprendemos  lo que nos quieren expresar, lo que significa que desean que su opinión sea tomada en cuenta porque a muy temprana edad ya tiene su criterio personal.

¿Qué debemos conocer para saber cómo actuar y sacar lo mejor de nuestros pequeños y pequeñas?

1.- Conocer bien al niño / a , y saber cómo juzga cada cosa y cómo actúa respecto a ellas.

2.- A partir de esto, será más fácil determinar por qué ha decidido internamente porque quiere o no quiere hacer algo.

3.- Dirigir nuestros esfuerzos pacientemente  a cambiar esa opinión tan personal con buenos argumentos con el fin de que sepa que como padres decidimos lo mejor para el/ella.

4.- Finalmente, dejarle la responsabilidad de elegir entre algunas opciones acorde a cada edad, para que pueda poner en marcha su marco de decisión. Es importante insistirse en que es una decisión suya, para que se sienta responsable y decida lo que es mejor dentro de sus posibilidades.

Al  principio se nos hará raro y difícil porque estamos acostumbrados a mandar, gritar, imponernos y hasta usar la famosa “chancla”, sin embargo no debemos de temer, estamos frente a un niño o niña con un alto nivel de comprensión, y  el empezar a escuchar sus argumentos poco a poco se convertirá en un nuevo hábito para nosotros que  nos hará la convivencia familiar  armónica. Así mismo ellos irán entendiendo nuestro razonamiento, por lo que sin saberlo ellos elegirán la opción que le hemos indicado.
Esto nos garantiza que en poco tiempo el niño comprenderá y sabrá determinar la mejor opción según lo que le estamos inculcando.

Esta es una nueva forma de actuar y ser con nuestros hijos e hijas que cada día nos sorprenden más con sus ideas y ocurrencias. Y el clima familiar será muy divertido, dinámico  lleno de paz, tranquilidad y amor.  Papá y mamá gozaremos de una nueva formación en casa con hijos e hijas revolucionarios del nuevo milenio! 

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