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lunes, 23 de octubre de 2017

Mi mami es un pulpo

Cada día conozco más padres de familia involucrados en la educación de nuestros niños y niñas. 
¡Sí! ¡Papás! 
Qué hermoso es verlos disfrutar de esta linda tarea como lo es la crianza y formación de nuestros hijos e hijas. 

Las mamis de hoy son admirables y muy efectivas ya que desempeñan múltiples papeles que deben cumplir de manera eficiente: con el esposo,  sus hijos, en su trabajo, con la  familia, amigos, en fin.  

Cada uno de estos campos exige lo mejor de su esfuerzo y la madre consciente se encuentra en una carrera sin parar en lo largo del día, en un intento incontenible de ser todo para todos. 

La mayoría de nosotras, mamás, logramos tolerar las presiones que se nos acumulan con tal de que todas nuestras responsabilidades tengan un control relativo. 

Sin embargo, necesitamos mucho más dominio propio cuando desarrollamos un problema amenazador en alguna de nuestras áreas. 

Por ejemplo:

Si nuestro hijo se enferma, si surge un problema matrimonial, si tenemos problemas económicos o  si surge un inconveniente en nuestro trabajo, entonces nuestras tareas rutinarias se vuelven difíciles de manejar y de realizar. 

Es cierto que hay ocasiones en la vida de nosotras que nos miramos al espejo y nos decimos ¿cómo llegaré al final del día? 

La excelente noticia es que nuestros hijos e hijas y esposo, aunque no nos lo digan, nos admiran porque ven, sienten y saben que somos capaces y hábiles de lograr con éxito variadas actividades a la vez.

¡Vamos a revisar unas sugerencias para lograr un sano equilibrio entre nuestra vida de profesional y mamá! 

1.- Reservemos algo de tiempo para nosotras mismas: es totalmente saludable que al menos 1 vez a la semana nuestra prioridad #1 seamos nosotras. 

2.- No luchemos con lo que no podemos cambiar. El primer principio para nuestra salud mental es aprender a aceptar lo inevitable. Hay demasiadas personas que se vuelven infelices por asuntos insignificantes que debieran dejar pasar. A veces la insatisfacción se convierte en un mal hábito. 

3.- No tratemos de resolver problemas en la noche: Después de un día difícil, las tareas sencillas parecen difíciles de resolver en la noche. 

4.- Tengamos el hábito de hacer una lista de las tareas por cumplir. Escribir alivia y registra lo que debemos cumplir. Además escribir nos aclara la mente.

5.- Alimentarnos sanamente y hacer ejercicios o deporte nos mantiene activos y de buen humor. 

6.- Al menos 1 vez a la semana salgamos con nuestra pareja sin los niños (as) para disfrutar  de  la buena comunicación y mantener viva la llama de la amistad y el amor que debe prevalecer entre esposos. 

7.- El trabajo continuo: invirtamos en aprender más de lo que nos gusta, eso nos mantiene la mente saludable y ágil.


viernes, 13 de octubre de 2017

5 herramientas para desarrollar la mente y el corazón de nuestros hijos e hijas


Para nuestro tema de hoy quiero compartir una experiencia personal que me ha inspirado a escribirles, esta vez  solamente desde mi rol como MAMÁ.

Debo contarles antes de continuar que tengo 4 hijos: Fernando de 23 años y nos cuida desde el cielo, Armando de 21 años, Camila de 19 y Fabio de 10, y con mucho orgullo les puedo decir que mis hijos son maravillosos.

Es por esta razón que  a través de mi experiencia personal, quiero compartir con ustedes cuáles son las 5 herramientas que considero necesarias desarrollar en la mente y en el corazón de nuestros hijos e hijas, para que lleguen a ser esas personas que soñamos y que queremos que sean: seres humanos que se sientan bien consigo mismo y con las otras personas, que lleguen a alcanzar un estado de armonía y satisfacción plena que les permita lograr lo que quieran ser. 


Aquí las 5 herramientas que considero principales: 

1.- El juego y el afecto 
Separa cada día un tiempo dedicado a solas para con tus hijos (as) y muéstrales amor hasta cuando lo educas. Permítete disfrutar de esos  momentos juntos a diario. 

2.- Motivar y Reforzar las  conductas positivas de nuestros niños y niñas
Cuando nuestro niño o niña juega, hace un dibujo, canta o baila está buscando aprender más, desarrollarse… Necesita que tú reconozcas lo que hace,  lo(a) felicites, lo motives,  estos sentimientos le dan seguridad y tranquilidad. 

3.- Sé siempre un buen ejemplo 
Nuestros niños y niñas aprenden más y mejor por lo que ven que por lo que decimos, por lo tanto tratemos que lo que les digamos sea exactamente igual a lo que hacemos.  

4.- Favorece la comunicación y el diálogo
A veces a nuestro hijo (a) no le gusta hablar… desde pequeños son así, unos más otros menos.  Pues cada día inicia tú contándole algo divertido que te sucedió en el día, o lo que hiciste en la oficina, o con quien hablaste, en fin… lo que sea que le cuentes le va a gustar escucharte.. y vas a fomentar que te cuente lo que hizo también, y así día a día vas establecer un diálogo importante con tu hijo (a)… Mientras más pequeño es nuestro hijo,  más rápido es el proceso… pero no desfallezcas hasta que él o ella cada día se habitúe al diálogo e inicie primero la conversación de lo que hizo o lo que le sucedió en el día.

5.- Educar con sentido común 
Hay creencias varias sobre dejar los pañales, dejar el tetero, cuando debe dormir solo un bebé en su cuarto, cuando quitarle el pecho y muchas cosas más. 
Pues debo decirles que cada familia es distinta, que cada hijo es distinto, que cada ambiente es distinto y que ninguno es perfecto… lo importante es que cada uno de nosotros nos sintamos cómodos de formar a cada uno de nuestros hijos, porque cada uno también es diferente.  
Lo que no nos debe faltar es el equilibrio, el amor,  la firmeza y la confianza, y ellos así lo deben sentir cada día de la vida.