Secciones

miércoles, 30 de agosto de 2017

El bienestar nos trae BIENESTAR, ¡transmite felicidad a tus hijos!

Las mamás como pilares fundamentales en la formación de nuestros hijos e hijas debemos trasmitirles cada día alegría, unión, amistad, respeto, confianza y nobleza, creando un ambiente armónico, lleno de bienestar y dinamismo, en el que podamos recorrer junto a ellos este maravilloso camino llamado vida.

Si bien es cierto, muchas mamás nos vemos en la necesidad de trabajar fuera del hogar, lo que nos genera sentimientos de culpa, temores, desesperación... porque nos sentimos responsables por todo lo malo que les ocurre a nuestros hijos, y dejamos a un lado nuestros grandes aciertos con ellos y para con ellos. Se suma además que tenemos una sociedad que nos culpa si nuestros  hijos fallan, pero si son buenos hijos es una bendición del cielo y no nuestra. 

¿Cómo podemos trasmitir felicidad a nuestros hijos e hijas en este tiempo en donde vivimos tan agitadas resolviendo y solucionado todo lo que sucede en nuestro día a día?   
¡En el Instituto de la Familia y el Trabajo en EEUU se hizo una encuesta a millones de niños y sus resultados sorprendieron! 
La pregunta fue:   ¿Qué es lo que te gustaría que tu madre cambiara? 
Con seguridad las madres hubieran respondido que "pasen más tiempo juntos"     
Pero la respuesta de la mayoría de los niños fue:  Que sean felices y no estén estresadas. 
Los niños alegan que cuando sus mamás llegan del trabajo lo hacen estresadas, agobiadas, gritando, acosando,  exigiendo y castigándolos por lo que hicieron mal en su ausencia. 

Es tan importante ser creativas al momento de conversar con nuestros hijos(as) cuando llegamos a casa, aunque algo se haya hecho mal, al no haberlos visto en todo el día no debemos inmediatamente reprender con dureza, debemos auspiciar momentos de reflexión, de compromisos, de acuerdos … para crear un clima para ellos, para nosotros, ¡en donde vivamos en bienestar trasmitiendo bienestar!    

Lo que nuestros hijos e hijas desean y necesitan es a una mamá involucrada,  con ojos que los miren, con un corazón que los ame, con unos oídos que los escuche, con una boca que les hable y les responda, con una capacidad de entender sus inquietudes aunque a veces no sepan cómo expresarlas.
Una mamá que cuando regresa  a casa se desconecta de todo para dedicarles tiempo a  esas personitas que esperaron todo el día que mamá llegue a casa.  Sin tecnología, dispuesta a jugar, sonriente, entregada y dedicada al 100% de ese espacio del día.

Es importante recalcar que el tiempo que nuestros hijos necesitan de nosotros es diario, no es acumulable ni postergable. Es decir, si hoy no tuvimos tiempo para ellos, no lo recuperaremos mañana. Es como comer: si el lunes no comemos, el martes no comemos doble para recuperar lo que no comimos ayer.

La calidad del tiempo con nuestros hijos es la oportunidad que tenemos cada día de compartir, de irnos conociendo, aprendiendo uno del otro, saber que sienten, que sueñan, que temen y que esperan. 
Es una relación que se construye día a día creando espacios solo para ellos, en donde también creamos un sistema para orientarlos, guiarlos, reafirmarlos, consolarlos y tranquilizarlos, dándoles la seguridad que necesitan para crecer seguros y felices.

jueves, 10 de agosto de 2017

¡Vamos a jugar!


El juego es muy importante en la vida de nuestros niños y niñas o más bien diría, el juego es indispensable en la vida de nuestros niños. Es parte vital en la conexión y relación con el mundo de las personas, el mundo del exterior, con los objetos y el espacio. Es un pre ejercicio de funciones necesarias que contribuyen en el desarrollo de sus capacidades que los preparan para poder realizar las actividades que desempeñará cuando sea grande. 
El juego está directamente relacionado con el desarrollo del pensamiento y de la inteligencia. 

¡Cuando nuestros hijos e hijas juegan su cerebro entra en MODO APRENDIZAJE! 
En los primeros años, los juegos implican aprendizaje, estimulación y experimentación. 
El momento del juego es un periodo privilegiado para descubrir, crear e imaginar y los ayudan a conocerse y a formar  su personalidad desarrollando todas sus habilidades y capacidades. 

Capacidades que se desarrollan: 

Sensoriales: desarrollo de sus sentidos. 
Psicomotrices: aprende nuevos movimientos o perfecciona los que ya sabe.
Cognitivas: desarrollo de memoria, atención, creatividad, expresión.
Sociales: se relaciona con los demás y conoce las normas sociales.
Afectivas: que le llevan  a expresarse de un modo espontáneo, descarga  tensiones y  desarrolla cierta autonomía. 

 Etapas del desarrollo del Juego (de acuerdo a Jean Piaget) 

1.- El juego de ejercicio: 0 a 2 años 
Se trata de la asimilación y la imaginación creadora: coger, agitar, balancear, repetir las acciones y sentir placer por hacerlas de nuevo. 
Ejemplo: 
Cuando un bebé agarra un juguete, se lo mete a la boca, lo agita, lo bota y se ríe porque la mamá se lo vuelve a dar y repite la acción sin cansarse. 

2.-  El juego simbólico: 2 a 4 años 
Se trata de un juego que enriquece, pues los niños imaginan, sustituyen, representan y se divierten expresándose. 
Ejemplo: 
Un niño que se disfraza imitando que es un superhéroe 
O una nena que imita jugando a ser mamá. 

4.- El juego con reglas: inicia entre los 4 y 5 años.  
Se inicia el pensamiento lógico y estratégico. El juego es más específico, coherente, ajustado a la realidad. 
Ejemplo: 
Los niños juegan poniéndose de acuerdo, establecen las reglas del juego, las respetan y cumplen lo que han quedado. 

¿Por qué mamá/papá debemos jugar con nuestros hijos?

1.- Favorecemos el autocontrol en nuestros hijos
Al jugar con nuestros hijos podemos guiarlos y dirigir sus sentimientos de frustración, tristeza, alegría, enojo, etc que se dan en el juego. 

2.- Son momentos que nuestros hijos recordarán durante toda la vida.
Para nuestros hijos el dedicarles un tiempo para ellos es tan valioso e importante que prevalecerá en su corazón y su mente por siempre.

3.- Les brinda confianza y amor para siempre. 
Jugar con nuestros hijos los hace sentirse amados y saber que nosotros (mamá  y/o papá ) estamos disponibles para ellos.

4.- Desarrollamos sus habilidades sociales  y emocionales 
Mientras jugamos desarrollamos muchas habilidades y capacidades como: lenguaje, respeto, solidaridad, tolerancia, etc Valores útiles para la sociedad. 

5.- Nos ayuda a conocernos mejor con nuestros hijos: 
Nosotros a ellos y ellos a nosotros. Mediante el juego conocemos a nuestro hijo y lo guiamos con amor y firmeza. 

6.- Les permite que aprendan de nosotros mediante el ejemplo 
Mientras jugamos nuestros hijos aprenden las conductas correctas para actuar. 

7.- Fomenta la creatividad e inventiva 
A través del juego nuestros niños se relacionan con el mundo de una forma creativa y natural. 

8.- Favorece la seguridad en sí mismo 
Está comprobado científicamente que los niños que tienen más control y seguridad en sí mismo son los niños que juegan con su papá y/o mamá a diario. 

9.- Favorece la concentración y atención 
Las buenas relaciones con mama y papa aumentan la capacidad de atender y concentrarse de nuestros niños. 

10.- Da felicidad 
¡Está demostrado que los hogares en los que mamá y papá juegan con sus hijos, hay más niños felices!

A través del juego desde los primeros años de vida de nuestros hijos podemos construir  un lazo irrompible, que debemos fortalecer día a día. Es la mejor forma de crear un vínculo con nuestros hijos, desarrollando la comunicación, que incluso nos ayudará más adelante en su etapa de adolescencia. 

Entonces:  ¡VAMOS A JUGAR!